Servicio de Oración

La oración nos conecta con Dios, mientras que nuestros sentidos nos conectan con lo físico, con lo que vemos, escuchamos y percibimos. Estemos conectados con la fe y la oración a Dios.

Comencemos a ver lo invisible, lo que viene de Dios por medio de los ojos de la fe y no por los ojos de nuestros sentidos porque el justo por su fe vivirá. Nunca debemos descuidar nuestra fe, creerle a Dios es indispensable. Jesús dijo, que si tuviéramos fe del tamaño de un grano de mostaza, lograremos vencer. Es el tiempo de creer a Dios con todas nuestras fuerzas.

Salmos 27:13: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes”.

Creamos que Jesús es el camino para que Venezuela tenga cambios trascendentales. Nuestro futuro no depende de nada, ni nadie más que de Dios, dependemos absolutamente de Él. Debemos orar constantemente. Esperemos en Dios, no en lo que el mundo dictamina. Esperemos vida y no muerte.

Judas 1:20: “Pero vosotros, amados, edificándonos en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo”

Edifiquemos nuestra vida en Dios, según lo que Él dice. No se trata de edificar según nuestros recursos, sino que debemos emprender con fe nuestros proyectos y llegaremos donde Dios quiere.

Llamemos las promesas y misericordias de Dios cada día sobre nuestras vidas, recordemos que somos sus hijos. Emprendamos, crezcamos y desarrollemos nuestra vida esperando lo mejor en Jesús. No dejes que nada limite tu fe. Dios es omnipotente y es fiel, no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta.

Lamentaciones 3: 24 – 25: “El Señor es mi porción —dice mi alma—por eso en Él espero. Bueno es el Señor para los que en Él esperan, para el alma que le busca.”

Por tanto, pasémonos a la estación de la esperanza, declaremos la Palabra de Dios que es viva y eficaz. Lo que sucederá en esta nación vendrá por causa de Jesús. Nos preguntamos ¿Cómo será esto? El Espíritu Santo está sobre Venezuela y lo que veremos será el producto de Su intervención.

Job no maldijo a Dios pese a sus problemas y grandes dificultades, sino que tenía un corazón que esperaba en Él. Buscó el bien en cada situación y no cayó en la trampa de la crítica y la queja. No se trata de si Dios puede hacer algo, sino que tú y yo creamos en Él, recordemos que es fiel y tiene cuidado de nosotros, su voluntad se cumplirá en nuestro país.

Tenemos el poder de echar fuera todo espíritu que pretenda perpetuar caos en Venezuela. Declaremos la Palabra de Dios y hagámoslo con autoridad. Sea hecha su voluntad en nuestra nación; creamos en Él y lo veremos manifestado.