“Mi nombre es Gracia” Parte I (Miércoles 26-11-2014)

Si tú conoces a Dios y tienes una relación con Él, conocerás la gracia, porque no se puede entender la gracia si no tienes una relación con el dador de ella.

La gracia es la bondad excesiva y el amor inmerecido de Dios, es decir una experiencia vivida con el Dios supremo.Diosdice que la suma de todos sus actos es amor, porque Dios es amor. Al hombre le gusta resaltar las cosas malas y no las buenas, pero Dios no es así. La iglesia con su actitud mata la esperanza de los hombres, pero Jesús quita cualquier juicio con su gracia.

El hombre se valida por la ley y actúa como lo rigen sus estatutos, mientras que la gracia de Dios retiene el juicio que merece tu pecado pero no anula el pecado.

 

Romanos 2:4-5: “tú desprecias la inagotable bondad, tolerancia y paciencia de Dios, sin darte cuenta de que es precisamente su bondad la que te está llevando a convertirte a él. Pero tú, como eres terco y no has querido volverte a Dios, estás amontonando castigo sobre ti mismo para el día del castigo, cuando Dios se manifestará para dictar su justa sentencia.”

La gracia de Dios hace justicia y retiene el juicio sobre tu vida pero llegará un momento en que no lo va a retener. La gracia de Dios no fue en vano, Jesús espera el arrepentimiento verdadero para anular el juicio ya que Él no hace acepción de personas.
Hebreos 10:30: “Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.”

Dios no es un Dios de juicio a pesar de los niveles de maldad del hombre.

Hebreos 12:15-18: “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados, no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.”

La gracia retiene el juicio esperando tu arrepentimiento. Arrepentirte es la única forma de anular el juicio. ¡No permitas que la gracia de Dios sea en vano, Él está esperando de ti un arrepentimiento verdadero!

El arrepentimiento viene del corazón no de la boca al diente. La gracia siempre está a favor de todos, pero tú puedes alejarte de ella y así perderás el tiempo que la gracia te dio para arrepentirte.

Si las obras que hacemos no corresponden al corazón no valen de nada, pues Dios mira primero cual es la intención de tus acciones. Hay personas que están convencidas de que Dios existe pero aún no se han arrepentido ya que no lo han hecho de corazón.

Mateo 15:8-9: “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”

Mateos 7: 22-23: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”

El arrepentimiento tiene que ser de corazón ya que a Dios nadie lo engaña. El pecado separa al hombre de Dios, por eso Él no escatimó en enviar a Jesús a la tierra para perdonar tus pecados.

Pastor Francisco Barrios