“Mi Nombre es Gracia” Parte II (Miércoles 03-12-2014)

Nosotros merecemos ir al infierno pero por la gracia de Dios no sucede. La humanidad estaba condenada a perderlo todo pero Jesús pagó la deuda. Dios da conforme a las obras. Anda atrás de Jesús y se perfecto.

El Espíritu Santo es tu mejor amigo. Tienen que haber obras porque sino no hay resultados. Él es el principio y el fin de la vida. Las obras que haces definen quién eres.
Mateo 15:8: “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.”

Se supone que cuando recibimos a Jesús es nuestro Señor por eso, le sirves y le obedeces por amor. El principio de la obediencia es el amor.
El Reino de Dios no ha entrado a tu vida porque no te has arrepentido de corazón. Dar es relativo, es decir, un corazón arrepentido es dador, dejar de hacer cosas que antes hacías. La gracia no puede operar en ti, sino te arrepientes.

El arrepentimiento no es un acto de vergüenza pública, es reconocer que lo que estás haciendo, no está bien. No te desligues de la gracia.

El Reino no puede establecerse en tu vida si no estás arrepentido. ¿Cómo perdemos tanto tiempo dándole lugar a los deseos personales? Muchas veces el Reino de los cielos se acerca a ti, pero no llega a tu vida porque no hay una decisión genuina.

¿Cómo esperamos prosperar si no oramos, ofrendamos o predicamos? No agarres la palabra para acomodarla a tu conveniencia y justificar tu pecado.

Tiene que haber obras para que se evidencie el cambio verdadero en tu vida.

Líder Cesar Pereira