¿Y tú esperanza? (Ayuno por Venezuela)

El que llega a un lugar sin esperanza, será notado por el que tiene esperanza, y los primeros que deben tener esperanza son los que tienen al Dios de la esperanza, lo menos que puede esperar un país es que la Iglesia no tenga esperanza, si la Iglesia pierde la esperanza perderá a Jesús, y dejará un vacío absoluto. La única conexión entre nosotros y el futuro es la esperanza, y podemos perderla entre una multitud de problemas, tal vez no es que se haya ido, es que la hemos perdido entre tantos problemas.

La única forma de que Satanás nos robe el futuro es que perdamos la esperanza, mientras que la Iglesia cristiana tenga esperanza, tendremos futuro, pero cuando extravía su esperanza pierde la visión de lo que tenía para el futuro y no hay nada peor que un ciego caminando a tintas en la vida. Cuando una persona pierde el futuro, pierde la señal en el presente, y termina haciendo muchas cosas que no le llevan a ningún lado, por lo que se toman malas decisiones hoy, tomemos una decisión firme y trabajemos por ella, vamos a trabajar por un país diferente, porque aunque hoy se vea mal, mañana estará mejor.

El que cree en Dios debe entender que no será avergonzado, si extraviamos nuestra esperanza también extraviamos nuestra fe, la base de la esperanza es la fe, y esta produce la esperanza y la visión, pero solo la Palabra de Dios puede producir la fe. Si perdemos la esperanza es una señal de que perdimos la fe y esta viene por oír a Dios. El grave error de relacionarnos con Dios a través de un tercero, es que terminamos por escuchar más al tercero que a Dios, hay gente que habla muy bonito, pero sus hechos son un desastre, la Biblia dice que por sus frutos lo conoceréis. La mayoría de las veces nuestra atención debe estar en el fruto del individuo y luego en el árbol, busquemos el fruto del árbol y luego acobijarnos en Él. Alguien que no tiene fe, no sabe para donde va, no tiene dirección en la vida.

Job 17:15: “¿Dónde, pues, estará ahora mi esperanza? Y mi esperanza, ¿quién la verá?”

Job reconoció que había perdido la esperanza, y si no reconocemos que hemos perdido algo no lograremos recuperarlo, lo más sincero para poder reencontrarnos con la esperanza es saber que la perdimos, debemos escucharnos al hablar y ser honestos con nosotros mismo, de esa manera sabremos si perdimos la esperanza. El que se entrega al presente deja de luchar, no dejemos de luchar, esto que estamos pasando hoy es temporal, Dios nos va a sacar de esto y tendremos victoria, Dios ha prometido abrir ríos en el desierto,

Filipenses 1:20: “conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.”

Conforme, es equivalente a dejarse dar forma, no nos dejemos dar forma por lo que estamos viendo u oyendo, pero si decimos conforme a mi anhelo y esperanza, estamos diciendo que nos vamos a dejar dar forma por aquello que esta fuera de nuestra esperanza; no estamos obligados a recibir algo por suerte, debemos seguir caminando hasta que nos llegue lo que queremos, no nos dejemos dar forma por lo que nos está pasando, porque eso no es lo que Dios nos ha prometido, lo que esperamos y anhelamos lo vamos a recibir.