“Tu victoria ya fue ordenada”

2 Corintios 4: 6: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.”

La Biblia muestra que la aparición de la luz en las tinieblas ha sido una orden de Dios; al principio la tierra estaba vacía, desordenada y en tinieblas, ausente de un orden y de luz, pero Dios trajo la solución a través de una orden. La Palabra de Dios es la que trae la solución a cualquier situación, el orden siempre vendrá por la Palabra o el mandato de Dios, así Él creó la tierra y todo lo que vemos en ella, por medio de órdenes. Las órdenes de Dios están llenas de su presencia y son ellas las que disiparán las tinieblas. Cualquier situación que estés atravesando, en la que solo ves tinieblas y sientes que nada tiene sentido, podrá ser solucionada a través de Jesucristo en tu vida, solo debes conseguir que Dios de una orden y Él ya la dio, ya emitió un mandato para que en tu vida haya luz, eso es el evangelio. Tu victoria ya fue ordenada, Dios habló y lo que Él dice se cumple.

 Lo único que trae solución a una situación adversa en tu vida no es un plan humano, es la Palabra de Dios, y si tienes la fe para apropiarte de ella lo que estás viviendo va a cambiar, y no será por estrategias o palabras positivas, es porque Dios ya lo ordenó. La Palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria; cada vez que hagas que la Palabra de Dios se haga vida, se haga carne en tu vida, verás su gloria. ¡Jesús hoy es la garantía de tu victoria! Cuando Jesús entra a tu vida, enfermedades, pobreza y todo lo que no es de Dios se tiene que ir, porque llegó la luz; las tinieblas nunca podrán apagar la luz, no te dejes convencer de lo contario, no creas que esa tiniebla que hay en tu vida es para siempre, no estás destinado a la derrota o al fracaso, porque en ti hay una luz que no se puede apagar, y esa es la luz de Jesús.

Hay situaciones que te quieren hacer creer que Jesús en tu vida está derrotado, pero recuerda que cuando Él atravesó el proceso de crucifixión parecía derrotado, pero al tercer día lo que parecía una derrota fue la mayor victoria, por la que hoy puedes gozar de vida eterna. No importa lo que el enemigo este haciendo en tu vida, llega un día en el que la luz de Jesús resplandece en ti y ves su gloria; Dios hará que lo que ahora parece una derrota se convierta en una victoria y que su gloria sea visible para ti y quienes te rodean.

No hay otra manera de vencer las dificultades que viendo a Jesús. Muchas veces en medio de los momentos difíciles solo ves cuanto te afecta o duele esa situación, y crees que Dios te ha dejado y comienzas a hacer las cosas por ti mismo, aunque sabes que Jesús es la garantía de tu victoria; y no se debe actuar como niño, no puedes molestarte con Dios porque no haga lo que esperas, que las circunstancias no te lleven a estar molesto con Él. Hoy vuelve a un encuentro con Dios, reconcíliate con Él, no pongas tu mirada en las cosas de este mundo sino en la gracia del Señor Jesucristo.

2 Corintios 5:20: “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”