“Venciendo el día malo”

Jesús nos aclaró que en el mundo pasaríamos circunstancias difíciles, pero nos dejó una promesa: que estando con Él podríamos vencer cualquier situación, debemos comprender que teniendo a Jesús en el corazón, tenemos el mejor asidero para nuestra fe, tenemos la esperanza de vida. En ocasiones esa situación difícil puede parecer que no tiene fin debido a nuestra percepción humana, pero debemos saber que ninguna situación es eterna, el único eterno es Dios y su Palabra, así que esos problemas son temporales. La Biblia no nos promete que no pasaremos por situaciones difíciles, pero si nos promete que pasaremos por el fuego y no nos quemaremos. Fe no es creer que no pasaremos por una situación difícil, fe también es creer que en medio de esa situación difícil Dios está con nosotros y nos dará la victoria; entendamos que la victoria en una situación no implica la ausencia de caídas, la victoria la alcanzan quienes perseveran.

Mateo 10:21-22: “El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir. Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”

Jesús aclara que la victoria la obtendrán quienes perseveren hasta el fin en su fe, si crees y esperas algo nada puede hacer cambiar tu declaración o tu esperanza, pese a lo que tus ojos vean tu corazón debe seguir firme, en la esperanza de que ese día malo tiene fin. Ese problema tiene fecha de caducidad y se la colocó Jesús en la cruz con su sangre derramada.

Apocalipsis 2:26: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones.”

Isaías 26:3: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

Dios promete estar contigo, darte autoridad sobre las naciones, dar paz a tu corazón y fortalecerte en medio de la prueba, pero aclara que estas promesas son para aquellos que perseveran hasta el fin, por eso en el día malo persevera en la Palabra, nutre tu fe, deja de preguntarte cuándo llegará el fin de esa situación y vive en medio de la fortaleza de su Palabra. Nuestra fe será probada y probada con fuego, porque no existe otra manera en la que pueda crecer. Todos pasamos por un día malo, todos caemos, pero lo importante es entender lo que Dios quiere que aprendamos en medio de esa situación. Antes de colocarse la corona de oro, Jesús se coloco la de espinas; sabiendo esto no podemos pretender no ser probados. Todo lo que al hombre le acontece bajo la luz del sol son temporadas, tienen fin. No se aprende del éxito, se aprende de los fracasos.

1 Samuel 30:1-6: “Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego. Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos. Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar. Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, también eran cautivas.  David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.”

Así como David pasó por una situación difícil y en lugar de entregarse al abandono y al desanimo, decidió perseverar y se fortaleció buscando al único que podía darle fuerzas. Cuando estés desanimado fortalécete en Dios, en esos días la depresión hará que no te provoque asistir a la iglesia, orar, creer, pero ese es el momento propicio para buscar más de la presencia de Dios, para recobrar las fuerzas y así no decaer en medio de la situación. El éxito es de los que nunca se dan por vencidos, que caen y se levantan una y otra vez hasta que ven el cumplimiento de aquello que esperan; no aprendemos del éxito, aprendemos de los fracasos y la garantía de la victoria pese a esas caídas es la perseverancia.

Mateo 24:12-13,21-22: “y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo… porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”

 1 Corintios 10:13: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

 Jesús habló de días malos pero aseguró nuevamente que quienes perseveren en medio de esos días, quienes estén en medio de la noche oscura y aún en ella mantengan la esperanza, vencerán. Jesús no permitirá que la temporada mala te derrote, que seas probado más de lo que puedes soportar; Él promete que terminará con esa temporada por causa de los escogidos. Dios no va a permitir que esa prueba destruya tu corazón, tu vida o esta nación, hay más fuerzas en ti de las que crees, saldrás de ese problema, de esa circunstancia ¿Por qué? Porque es temporal, aunque la visión tardare, llegará. Espera el fin de esa situación y mientras tanto fortalécete en Dios sabiendo que vencerás porque eres hijo del Dios Altísimo.