“Vamos a vencer las aflicciones”



¡Fe es Palabra en los corazones! Cuando dejamos que la biblia hable, inyectamos fe en nuestros corazones. Cuando un creyente tiene a Jesús, tiene garantía sobre la prueba o tribulación. ¡Las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que nos dará Dios!

El método de Jesús para vencer la aflicción era orar y clamar. Muchas veces en medio de las aflicciones oramos y clamamos, esa oración no pasa desapercibida en el cielo. No importa el camino, lo importante es el destino. Aunque en el camino se ponga peor, esa tribulación se pondrá mejor con la oración. ¡Ella te lleva a un destino victorioso!

Las tribulaciones te llevan a humillarte delante de Dios. Muchas veces oramos y clamamos y esperamos la respuesta inmediatamente a esa oración. Pero al contrario vemos que la tribulación se pone más difícil, allí es cuando tenemos que saber que nuestra oración está llegando al cielo y Dios está trabajando en lo secreto en nuestro milagro.

Vendrán días donde las aflicciones querrán desanimarte para que desistas. Pero en medio de esas tribulaciones sigamos orando, levantemos nuestros rostros a Dios, oremos, ayunemos y clamemos. Él nos dará la victoria, porque es grande y misericordioso. ¡Esa oración puede traer bendición a tu vida y país! ¡Tierra alégrate, Jesús hará grandes cosas y su pueblo no será avergonzado!

Hechos 2:17 “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;”

Después de esto, Jesús derramará su Espíritu sobre toda carne, Y vuestros jóvenes verán visiones y empezarán a tener palabras de parte de Dios, tendrán carga por un país. La oración de este pueblo derramará bendiciones sobre todo un país, esto pasará si nos humillamos delante de Dios. Aunque se ponga mal, todo va a mejorar y caerá el Espíritu de Dios sobre toda persona.