“Unidos somos más”

Mateo 12:43-45: “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.”

Jesús habla a sus discípulos mientras los fariseos discuten con qué autoridad Él echa fuera demonios, acreditando que lo hacía por medio de un demonio y que todo reino dividido contra sí mismo es asolado y no permanecerá. Tanto el cielo como el infierno manejan el principio de unidad de manera eficiente, ambos reinos mantienen una hegemonía, entendiendo que deben permanecer juntos para resistir el ataque que venga contra ellos, es un principio para ellos y debe ser el principio de un país, el peor país no es el que sufre escasez o delincuencia, el peor país es el que está dividido porque termina fragmentando su estructura.

Las  divisiones por las organizaciones y doctrinas en el pueblo cristiano no nos han hecho más fuertes, nos han hecho un pueblo dividido; y esa es la razón por la que no hemos avanzado con el mensaje de Jesús de manera eficiente, debemos entender que el país siempre será un reflejo de la Iglesia y el egoísmo que ha predominado en esta y sus líderes, ha traído como consecuencia espacios vacios en lugares que debían ser llenos por el amor de Dios. Los espacios vacios que existen en el país o en una persona, y que han sido llenos por sentimientos o actitudes contrarias a Dios, es por falta de una Iglesia que ore, crea y sea influencia. Cada espacio vacío en la sociedad o una vida debe ser lleno con algo que tenga valor eterno, con el amor de Jesús, con sus principios; y esto solo puede lograrse mediante una Iglesia que trabaje unida, entendiendo que somos un cuerpo de muchos miembros pero somos uno, esa es la Iglesia que busca Jesús, una Iglesia unida y no desmembrada.

1 Corintios 12:25-27: “Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.”

El principio de la unidad se establece en el reconocimiento; una vez nos reconozcamos y respetemos podremos actuar unidos; ese es el principio que debemos entender y ejercer, porque nuestro deseo debe ser parecernos a Jesús. El llamado de la Iglesia es a pararse en frente, ser cabeza y no cola, pero los líderes cristianos se han olvidado de esto, dedicándose a dividir al pueblo cristiano para satisfacer sus deseos egoístas de mantener un grupo a su cargo, sin entender que la cruz es el signo de suma más grande y poderoso. Jesús dejó muy clara dos verdades: Tenemos que estar unidos porque si estamos divididos no prevaleceremos. Entendamos pues, que lo que Dios quiere hacer en este país depende de la unidad que tengamos de ahora en adelante.

Todos tenemos espacios vacios que buscamos llenar con cosas que no nos llevan a ningún lugar, y el hecho de querer llenar esos espacios vacios con algo, indica que nos encontramos en una búsqueda. Dios que quiere hacer algo y trabaja por ello con los muchos o pocos que tengan disposición; busca la manera de llegar a esa persona y llenar ese vacío, porque Dios que sí está pendiente de los afligidos y los necesitados que lo buscan, cumplirá su Palabra.

 Isaías 41:17: “Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.”

Dios siempre llevará a cabo su plan por medio de alguien en la tierra, así como envió a Jesús por medio de un vientre humano; Dios siempre usará a alguien para anunciar o ejecutar su propósito.

Isaías 41:18: “En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca.”

Dios anuncia que hará algo sobrenatural, que hará brotar agua de una tierra seca.

 Isaías 59:19: “Todo el mundo, desde oriente hasta occidente, respetará al Señor, al ver su majestad, porque él vendrá como un río crecido movido por un viento poderoso.”(DHH)

Dios vendrá como un gran río impulsado por un viento poderoso para abrir ríos, fuentes estanques y manantiales; entendamos que el agua siempre ha tenido relación con Jesús, Él dijo: “Quien beba de mi jamás tendrá sed”, podemos concluir que el agua está relacionada con Jesús y todo el que tiene a Jesús tiene agua; Dios habla de diferentes corrientes pero todas ellas tienen en común la contención del agua, refiriéndose a que todo el que tiene a Jesús tiene agua en diferentes formas, por lo que debemos unirnos seamos fuente, estanque, manantial o río para dar agua a este país que tiene sed, porque Dios quiere venir como un río impetuoso a este país. Hagamos a un lado la división y la crítica y entendamos que Dios nos necesita a todos para este llamado histórico, no hablamos de cambiar normas, dogmas  o maneras; hablamos de cambiar a un país, para esto debemos pensar en los afligidos más que en nuestros propios deseos.

Isaías 41:19: “Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente.”

Dios dará agua a través de diversos tipos de fuente; de esta manera requeriremos la unidad, también dará diferentes tipos de madera, cada una según su uso, ratificando una vez más que nos necesitamos unos a otros, necesitamos la unidad. Dios hará algo en este país y lo hará pronto, en medio de una crisis Dios hará con madera junta y unida la mayor conversión y transformación social que ha visto Latinoamérica, para esto Dios nos dará habilidades únicas para que entendamos que necesitamos a nuestro hermano y que nuestro hermano también nos necesita, porque necesitamos trabajar unidos.

Hageo 1:8: “Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.”