“Un hombre enviado por Dios”

Todo lo que Dios planea en el cielo siempre busca a un hombre o una mujer para lo que quiere hacer en la tierra. El problema que tenemos es que muchos en la Iglesia no son llamados por Dios, por ellos mismo. Dios, al que llama, le da dones y talentos, pero antes, lo somete a una formación; podemos ser llamados, pero no enviados por Dios, pues antes, tenemos que ser formado por Dios. Jesús mismo, llamó a sus discípulos, los sometió por largos años a formación y luego que los formó y se convirtieron en grandes líderes, fueron enviados. Muchos son los llamados y pocos los escogidos… Cuando decidimos servir a Dios, comenzamos el proceso de formación, no escogemos ni llamados, ni propósitos; Dios comienza a enseñarnos en el anonimato para que aprendamos a  agradarle a Él y no a la gente.

La primera característica de un enviado de Dios es el testimonio, y podremos conocer ese testimonio por sus frutos. El carácter te da unción y testimonio, una nación se convierte por el testimonio que le da una iglesia.

Juan 1:6-8: “Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan;  Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por medio de él.”

Jesús espero con paciencia para ser enviado por Dios, hay cosas que no vamos a entender, ni nos gustarán, pero si pasamos las diferentes pruebas, seremos escogidos para grandes cosas en Dios. No  nos dejemos impresionar por dones, sino impresionémonos por testimonios.

Lucas 4:22: “Y todos daban testimonio de él y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es este el hijo de José?”

Podemos decir Dios es amor, pero es muy diferente testificar que Dios es amor. Testificamos de Su amor por medio del servicio. Muchos hablan de amor, pero no testifican de ese amor.

“No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz”. Juan 1:8

Hebreos 12:25: “Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desechamos al que amonesta desde los cielos”.

Si logramos soportar la voz de aquel que está en la tierra, podremos someternos al que está en los cielos.  Tenemos que escuchar a aquellos que Dios escoge para nuestra formación.

Característica de los que serán grandes líderes es que tienen un espíritu de servicio a la gente y un espíritu de lealtad, Dos siempre va premiar a los que han sido leales al hombre de Dios, pues será recompensado con autoridad. ¡Seamos leales y fieles por que vienen días de gloria para este país!