“Transferencia de riquezas para el justo”

Isaías 60:1-5:Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos. Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti. Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová. Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria.”

Dios está hablando a través del profeta de un despertar espiritual en el pueblo, diciendo a su gente que se levanten, que es tiempo de brillar y de resplandecer, de ser una Iglesia vestida de gloria, que camina en luz en medio de las tinieblas. Es interesante que siempre que Dios anuncia algo grande, lo hace en medio de la oscuridad y del peor tiempo, porque a Dios no lo limitan las circunstancias difíciles, cuando Él da una palabra trae un tiempo y con ese tiempo, llega una verdad, una nueva temporada, y se alumbran los ojos de la revelación.

La peor tiniebla y oscuridad que puede haber en la vida del creyente y en el pueblo de Dios es la ignorancia y la falta de conocimiento, no tener revelación de las verdades de Dios. Él le habla a una Iglesia que entra en luz y esa luz le hace ver la verdad y la verdad trae libertad; Dios le está hablando a una Iglesia que va a conocer una sabiduría que no la tiene el hombre que no teme a Dios, le habla a una Iglesia que va a recibir un conocimiento y una verdad espiritual que los va a hacer brillar, tener recursos y bendiciones donde otros están fracasando.

Donde hay oscuridad y tinieblas hay pobreza, temor y escasez, pero cuando Dios le dice a una Iglesia que resplandezca a través de la luz de la verdad y el conocimiento e inteligencia de Dios, entonces, las tinieblas son disipadas y huyen de delante de esta, porque ha entrado en una revelación diferente. Dios ha enviando su Palabra sobre la Iglesia en Venezuela, diciendo que ha llegado el tiempo de luz y que las tinieblas se están acabando, por lo que la Iglesia debe brillar y levantarse.

Cuando hay luz, conocimiento espiritual, sabiduría y entendimiento, hay dirección, un sentido de propósito, sabemos hacia dónde vamos, la visión se perfecciona; cuando la gloria de Dios no está sobre la casa, entonces hay temor hacia el futuro, pero cuando la gloria resplandece, sabemos cuál es el destino y propósito, la visión se agudiza, se puede mirar el futuro glorioso que Dios tiene para nosotros. Debemos entender que cuando la gloria de Dios viene sobre la Iglesia, las multitudes se reúnen alrededor, en los versos leídos al comienzo, Dios hace promesas sobrenaturales para la Iglesia, y lo primero que dice es que volverá hacia ella el corazón de quienes le menospreciaban, cuando la gloria de Dios alumbra nuestro entendimiento, entonces las naciones se vuelven a nosotros y hayamos gracia ante los hombres.

Nuestra riqueza no está en el bolsillo, está en nuestro espíritu y en nuestro corazón, y el pueblo de Dios va a recibir un conocimiento, una sabiduría alta, va a hablar cosas que los hombres más estudiados no han hablado, el promedio del conocimiento del pueblo de Dios será muy superior al de los hombres, por lo que vendrán a ella sistemas para resolver crisis que los hombres naturales no pueden, el pueblo que busca a su Dios tendrá un conocimiento, que le permitirá encontrar el camino para resolver su crisis y la de naciones enteras. Nuestra riqueza está en el conocimiento que Dios nos da a través de las escrituras.

Dios nos dará de su conocimiento, pero también una unción, una autoridad, un dominio para poseer las riquezas de las naciones, para hacer transferencia de las riquezas que hoy están en manos del impío, que no están cumpliendo propósitos eternos y que no están bendiciendo la nación como deberían. Dios nos está sacando del anonimato para que tomemos las riendas del liderazgo, porque nos quiere entregar en administración las riquezas de este país, Él lo quiere hacer con sus hijos que caminan en verdad y luz, para que no haya injusticia, tristeza, ni llanto en las familias de nuestra nación, porque no es justo que las riquezas del país estén en manos de los impíos que solo buscan su propio bienestar, pero cuando el justo gobierna, el pueblo se alegra.

Aunque en las naciones haya oscuridad y tinieblas rodeen la tierra, sobre nosotros amanecerá Jehová y será vista su gloria, porque una cosa es para el impío y otra es para el pueblo de Dios, debido a que, los que andan en sabiduría en estos días y en una profundidad del conocimiento de la palabra de Dios les será revelada la forma de cómo prosperar en el desierto. Viene una transferencia de riquezas para los justos, para los que temen a Dios, para los que aman su palabra, para los que guardan sus mandamientos.