“El Tiempo de Dios ha llegado”

Ha llegado el tiempo de Venezuela, el tiempo de libertad, de ver una nación levantarse del fondo, porque Dios no se olvida del clamor de su pueblo, llegó el momento de la restauración para nuestro país. En 1 Samuel encontramos la historia de un filisteo que venía a desafiar al ejército de Dios, es decir, el pueblo de Israel.

1 Samuel 17:8-51: “…Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo. Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él. Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano. Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron…

Dios está despertando el espíritu de los valientes para que sean portavoces de lo que Él quiere decir y hacer en este tiempo. Entendamos que Dios usa hombres que restauren, dejemos a un lado la religiosidad, nosotros debemos ser sus manos en la tierra. En los próximos días veremos la mano de Dios ¿Estás dispuesto a seguir siendo humillado o levantarte y pelear esta lucha espiritual? ya basta de estar escondidos detrás de un pulpito. Muchas veces desconocemos el poder que tienen las palabras, debemos tener cuidado de lo que confesamos con nuestros labios, el diablo piensa que pelearemos con las armas que él desea, nosotros peleamos con armas espirituales, poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.

Pasamos de estar a la defensiva para estar en la ofensiva, es el tiempo de alzar la voz, si Dios no edificare la casa en vano trabajan los que la guardan, Dios no trabaja con cobardes, menos en este tiempo. No tengo miedo de los días que vienen porque si Dios con nosotros, quién contra nosotros, diremos lo que Él quiere que digamos. David fue sacado de apacentar las ovejas a gobernar el pueblo de Israel, porque si supo cuidar las ovejas de su padre, tenía la capacidad de cuidar a un pueblo, Dios nos prueba en fidelidad, amor y pasión. ¿Queremos seguir el oprobio o verdadera libertad? David estaba haciendo la obra y voluntad de Dios, por lo que tuvo que dejar las ovejas al cuidado de un guarda y se fue a cumplir el llamado de Dios, tenemos que confiar y tener fe que para este tiempo el Señor nos estaba preparando.

Debemos estar claros en lo que queremos ser en este tiempo, cobardes o valientes. Siempre hay gente dispuesta a criticar, pero que no son capaces de hacerlo ellos, al final fueron los fariseos quienes crucificaron a Jesús, ¿queremos que el filisteo siga destruyendo al pueblo? Dios está despertando el corazón de los valientes que estén dispuestos. Cuando seamos un país rico y hermoso no te olvides de donde Dios te sacó, quizá sea la primera vez en la historia que gobierne la integridad, el respeto y la justicia. Saúl vio la determinación en este hombre y lo vistió con armas, pero David no podía con esas armas porque nuestras armas no son como las del mundo, somos diferentes; David se quitó todas esas vestimentas y dijo ya yo tengo mi vestimenta, tomó cinco piedras y las puso en un saco y se fue contra el filisteo, el cual lo miró en poco porque era un muchacho, este dijo ¿soy un perro para que vengas a mí con piedras?

Este es un tiempo para el mundo entero, no solo es para Venezuela porque Dios está preparando su venida, pronto entraremos por aquellas puertas que oímos desde niños, veremos por fin cara a cara el rostro de Jesús, se acabará el dolor en esta tierra, no hay mayor gloria que ese día. Imagínese caminando hacia a él y los ángeles griten con un gran parlante bienvenidos, veremos el rostro de aquel que un día se entregó por nosotros, será nuestra gloria mas grande, estaremos juntos ese día. Es necesario que sea predicado el evangelio a toda criatura, anteriormente nadie creía en el evangelio pero ahora que tenemos las aguas hasta el cuello si queremos a Jesús, sabemos que es el único que nos puede salvar. Naciones enteras reconocerán que Jesús es el Señor, querrán imitar a Venezuela y llevar a nuestro Dios a su nación, es el despertar de un pueblo.

Otros presidentes vendrán a buscar la esencia de lo que hay en este país, dice la Biblia te pondrá Jehová por cabeza y no por cola ¡Este es el tiempo! Siempre hay un tiempo para arrepentirse, tenemos a un Dios restaurador. La piedra que usó David fue la confesión de la Palabra de Dios porque de Jehová es la batalla y nos salvará con esperanza y amor, David fue listo, se enfrentó al gigante con el Espíritu Santo de Dios. Vamos a enseñarle valores a nuestra sociedad, el tiempo de Dios ha llegado, debemos enseñar que no podremos servir con amor sino tenemos a Jesús. Va a ver un despertar de amor en Venezuela, llegará un momento que diremos ¿donde están los necesitados? ¡Queremos servir!. Tome la Palabra de Dios y declare que el tiempo de Dios ha llegado. Somos diferentes, las armas de nuestra milicia no son carnales, Jehová peleará por nosotros y estaremos tranquilos.  El cambio comienza en nuestro corazón, en nuestros hogares, con nosotros mismos. Estemos listos para pelear esta batalla con armas espirituales. ¡No tengamos temor, estemos tranquilos!