“Servicio de Oración”



Es muy fácil amar a quien nos ama, pero que difícil es amar a aquel que no me agrada. El que anda en amor, su mente y su corazón siempre están puros. ¡Todo aquel que ama es nacido de Dios! Tenemos que mostrar a Jesús con nuestras acciones, algunas veces predicamos más con nuestras acciones que con nuestras palabras.

Tenemos que considerar a los demás como superiores a nosotros mismos. No uses tu liderazgo o autoridad para pisar y herir a otro; Jesús corregía con amor y sabiduría. El amor de Dios fue derramado en nuestros corazones para que lo mostráramos con nuestras acciones.

Jesús enseñaba con su vida, su camino de pureza y amor es lo que tenemos que imitar en nuestras vidas. Jesús está en ti, no lo puedes dejar a un lado para ir a pecar; Él se siente incómodo cuando le fallas, ¡Haz que Jesús se sienta cómodo andando contigo!

Cuida las motivaciones de tu corazón, el por qué haces las cosas. Si le haces un favor a otro y ves actitudes que no te agradan, ¡ámalo!, porque aunque Jesús andaba con personas que no eran perfectos, Él los amaba a pesar de sus errores. Tenemos que mostrar los frutos que Jesús produce en nuestros corazones.

No pierdas tu tiempo en peleas, Jesucristo aún siendo humillado y avergonzado, no abrió su boca contra sus agresores. Tienes que amar por sobre todas las cosas.