Servicio de Oración (Oración pre-Congreso Nacional de Jóvenes 2016)

Las oraciones que estamos haciendo están logrando que muchos conozcan a Jesús. Entendamos que Él quiere jóvenes consagrados que hablen de Él en todo lugar. La gente tiene hambre y sed de Jesús, no de religión. A continuación conoceremos testimonios que dan fe que los venezolanos sí están conociendo a Jesús y nos demuestran que nuestra oración está tocando el cielo.

Joven Yonaiker: “Tuve un sueño donde estaba en la calle jugando, vi unas estrellas que cayeron del cielo, tuve miedo, y en ese momento pensé que me había quedado en la tierra. Mis amigos se quedaron paralizados como estatuas, y entonces Jesús se me apareció y le dije: “Jesús ayúdame” y me dijo “Yonaiker levántate, dile al mundo que yo soy real”. Luego se abrió un hueco profundo en la tierra y alrededor del hueco había espinas donde estaban muchas personas gritando y esas personas estaban allí porque no creían en Jesús. Entendí que Jesús no quiere que ningún joven se pierda en el lago de fuego, sino que crean en él.”

Joven Argenis: “Yo empecé a consumir droga desde los 18 años y me convertí en un adicto, me crié en la calle y estuve en delincuencia. Un amigo muy cercano se convirtió a Jesús y estando en un lugar drogado, ese amigo se acercó y me invitó a ver las obras de teatro de El Evangelio Cambia. La obra “Cada Día” impactó mucho mi vida, ese día acepté a Jesús en mi corazón y dejé cada uno de los vicios. En el año 2013 decidí cambiar y seguir a Jesús; desde ese año hasta hoy, no he vuelto a drogarme porque Jesús cambió mi vida.”

Joven Andrés: “Estando en la parada de autobús para ir a la iglesia, se acercó un motorizado para robarme, y me quitó el teléfono celular. En ese momento comencé a orar y me dispuse a predicarle. Me dijo que me llevaría a la iglesia, pero después me dijo que lo acompañara en la moto, solo porque quería que le siguiera hablando de Jesús. Antes de llegar a la iglesia me dio uno de los celulares más nuevos que había robado, él me dijo que lo hacía por agradecimiento. Cuando llegamos a la iglesia, ore por él y sus lágrimas reflejaron el arrepentimiento y el cambio que quería hacer en su vida. Me dijo que pronto estaría con nosotros formando parte de El Evangelio Cambia.”

Joven Rosmely: Estando en un autobús, una muchacha me quitó el bolso. Luego de bajarme me tomó muy fuerte del brazo y me dijo que me quedara tranquila, que ellos eran la muchacha que estaban buscando y que me matarían. Me subieron en una camioneta donde habían varias personas, sin temor yo empecé a decirles que Jesús les amaba, pero la muchacha no me dejaba hablar. Luego, comencé a orar y clamar a Dios, enseguida comenzaron a dudar si era la persona que estaban buscando, pero de todas formas querían matarme, porque sino otros lo harían. Pensé en un momento abrir la puerta y lanzarme del carro, pero la paz de Dios vino a mi corazón y me dijo “Hija, yo estoy contigo”. Luego Dios me dijo que les hablara con autoridad para que me soltaran y les dije “en el nombre de Jesús, suéltenme y déjenme en libertad. Yo no soy la que buscan” Un temor de Dios cayó sobre cada uno de ellos, y me dejaron en libertad. Aprendí que es fácil creen en Dios, pero confiar en Él durante el momento de la adversidad es otro nivel.”