“Servicio de oración”

La Biblia dice claramente que aquellos que tengan hambre y sed de justicia serán saciados (Mateo 5:6); del mismo modo, los que tengan sed de Dios, serán saciados con Su presencia.

Salmo 14:2-3: “Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.

Dios busca a alguien que le busque. Debemos estar dispuestos a renunciar a nuestros planes para alinearnos a Su voluntad y poder encontrarnos con Él.

Buscar a Dios en tiempos difíciles, es de sabios. Es bueno buscarle cada día, pero en el día difícil, lo mejor que podemos hacer es acercarnos a Él, pues cuando lo hayamos, encontramos el bien. No podemos orar como quien lo hace para cumplir un requerimiento. Orar es buscar continuamente Su amor y Su presencia.

Salmo 14:6: “Del consejo del pobre se han burlado, pero Jehová es su esperanza”.

Dios demuestra su poder al luchar a favor de los que le buscan a pesar de sus fallas, usándolos como instrumentos para su grandeza y gloria. Lo hace para exhibir su majestad a través de ellos, pues en la humillación de una oración sincera, encuentra un corazón limpio.

Job 11:12: “El hombre vano se hará entendido, cuando un pollino de asno montés nazca hombre”.

Dios limpia, fortalece, prospera, ilumina y protege al que ora aun en medio de cualquier dificultad ¡El que ora sin reservas engendra esperanza! El que ora es ayudado para ayudar a otros. El que busca a Dios, es entendido, mientras que el superficial jamás podrá serlo.

Beneficios de buscar a Dios:

  • Somos fortalecidos.
  • Se va nuestro temor.
  • Se va todo tipo de miseria.
  • Encontramos luz y claridad.
  • Tendremos confianza porque habrá esperanza.
  • Prosperan nuestra alma y espíritu.

 

La fuerza de la oración proviene de la certeza de que Dios está con nosotros al orar. Esto se trata de un encuentro cercano con nuestro creador, con la fuente de vida. Enfoquémonos en aquél de quien proviene todo lo que necesitamos, el que nos hizo libres, salvos, amados y completos. Acerquémonos a Dios con toda confianza.