“El Reino de Dios siempre prevalece”

Colosenses 1:12-14-16: “Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.”

     Hay un interés del enemigo de nuestras almas, hacernos ver como víctimas de lo que él está haciendo, el reino de las tinieblas es real. Pero esa no es nuestra posición, fuimos sacados de ese reino, de un reino inferior a un reino superior, el Reino de Dios. Si somos ciudadanos de ese reino debemos conocer nuestra identidad espiritual. El peor error que podemos cometer es no conocerla y el enemigo lo usará para atacar pero los hijos de Dios hemos sido trasladados a un domicilio espiritual que está arriba de todo gobierno de las tinieblas. No solamente fuimos rescatados de una manera de vivir, fuimos posicionados para alcanzar un fin y es obtener el reino donde estamos, nada circunstancial te puede mover de tu domicilio espiritual, el Reino de Dios siempre va a cumplir las metas que se colocaron en tu corazón. El cielo tiene un plan orquestado, debemos conocer la manera de movernos y actuar, debemos prevalecer triunfando sobre los momentos difíciles.

     Nunca debes caer en el terreno de Satanás quien va querer seducirte aún nombrándote la Biblia, tenemos que saber responder ante estos ataques. Cuando Jesús fue tentado en el desierto vestido de humanidad, el enemigo lo lleva a su terreno y apela a que se comporte en la carne. Satanás siempre va a querer que reacciones en la carne, pero no tenemos que demostrarle nada, debemos saber responder ante sus ataques, Jesús estaba en una posición de obediencia absoluta a su Padre. Hay una forma de responder y es con humildad, el orgullo es el mayor peligro para responder en la carne. Las armas espirituales que Dios nos ha dado son suficientes, debemos resistir y él huira de nosotros. Hay ataques que son necesarios para vestirnos diferente, Jesús se vistió de poder luego de ser tentado, fue ungido lleno de gloria con el respaldo del cielo. El enemigo nunca podrá hacer nada que nosotros no podamos contrarrestar, cuando él va a hacer algo ya el cielo lo sabe, por eso usted debe saber quién es. No debes cambiar por los acontecimientos naturales que estamos viviendo, pronto nos pondrán un vestido de poder y dominio, estamos camino a una investidura diferente para la Iglesia.

Lucas 11:17-20-22: “Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae. Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. Pero cuando viene otro más fuerte que él y le vence, le quita todas sus armas en que confiaba, y reparte el botín.”

     Una casa debe estar unida en amor, el adversario trata de traer contienda a la gente del mismo reino, la caída viene si nos atacamos nosotros mismos porque cuando el pueblo de Dios se mantiene en una misma visión y en amor no hay forma de perder. La oración siempre va a detener al enemigo, pero el amor lo vence. La oración sin amor siempre será vulnerable, la oración con amor te empodera y con ella ejerces autoridad, debemos aprender a orar basados en amor por Dios, nuestro prójimo y nuestro país. Vamos a caminar fuertes en amor, no podemos caer en el error de amar solo a los que son como nosotros eso es sectarismo, el que te adversa hoy sigue amándolo mañana, Dios se encargará de pasarlo de los que te persiguen a los que te siguen. Reino es autoridad, hay momentos en los que tienes que vestirte de reino, a Satanás le interesa que pienses que él es muy fuerte y no es derrotable. Pero hay  un reino  más fuerte que entra en su territorio y comienza a tomar una ofensiva espiritual que trae la libertad y la reparte. La Iglesia nunca será derrotada.

Mateo 17:18: “Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá su reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.”

     Usted tiene un llamado, un propósito y la Iglesia no debe rendirse hasta que sea cumplido, no importa que el mismo infierno venga sobre ella, Dios está levantando una generación de gente que sabe avanzar en medio del ataque desde su autoridad espiritual. Tenemos que levantar la frente y usar las armas del cielo, hablar como Jesús hablaba. Estamos más cerca de la manifestación espiritual que esperamos.

Efesios 6: 10-13: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.”

Efesios 1:20: “la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales.”

     Cristo nos ha dado autoridad para ejercerla, somos semejantes a Él en sus padecimientos, pero cuando participamos de esos padecimientos también somos participantes de su resurrección; tenemos una vida espiritual que se levanta en los momentos más difíciles y es cuando sale en mayor poder de gloria. La trampa del enemigo para detenernos siempre vendrá por sembrar orgullo y egoísmo que es la raíz del pecado, cuando un creyente sede en estas áreas disminuye en sus poderes espirituales, por eso debemos acercarnos a la cruz de Jesús todos los días. La Iglesia manifestará cosas sobrenaturales en esta tierra. Debes estar decididos a avanzar y a prevalecer por encima de todo lo que está haciendo el enemigo, fuimos rescatados del poder del maligno y se nos ha entregado una misión que es libertar a los demás del yugo del enemigo con el mensaje de Cristo, cuando somos libertados no hay sistema ni hombre que te pueda esclavizar, el cambio que necesita el corazón del hombre solo lo puede hacer Jesús. El mundo natural es un reflejo de lo que está pasando en el mundo espiritual. Debemos saber batallar en esta carrera espiritual. El mayor ataque del enemigo es acusación, culpa y condenación, debes conocer muy bien el poder de la Sangre de Cristo sobre tu vida, necesitamos operar en una verdad donde él no pueda manipular con cosas pasadas.

Efesios 6:10: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.”

    En el momento que Dios nos llama a una batalla, ya está ganada. No te dejes manipular la mente por Satanás, no te conviertas en un repetidor de lo que el enemigo dice. La verdad tiene el poder de evidenciar toda mentira, lo que necesitamos en este tiempo de lucha es hablar todos el mismo lenguaje de fe. No importa lo que el enemigo este haciendo, mantengamos nuestra obediencia, las cosas que hoy vemos adversas están colaborando para nuestro bien ¡Confiemos! Dios nos dio armas poderosas para prevalecer ante todo principado y potestad. Guardemos nuestra mente que es el centro del ataque del enemigo, debemos estar claros a lo que Dios nos llamó. Persiste y prevalece en oración, para activar en tu vida el mundo angelical. ¡Viene ayuda del cielo! Son más los que están con nosotros que los que están en contra. ¡Recibiremos la fortaleza de los ángeles que Dios envía!