“Pon tu fe en movimiento”

Mateo 7:24-25: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.”

Juan 4:34: “Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”

Santiago 1:22-25: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”

La vida está llena de tormentas y momentos difíciles, pero Jesús dijo: “Aunque venga lluvia, la casa que está fundada sobre la roca no caerá”. La fe viene por el oír, pero se completa con la acción, y debemos ser hacedores de la Palabra. La fe cobra vida y sentido en el momento que caminamos arriesgándolo todo, se trata de tener una acción en lo que Dios nos está diciendo. Y Dios constantemente expresa algo nuevo para que nuestra fe no se quede estática y pasiva, logrando así renovarse. Es muy peligroso estar tan cómodos en un lugar y no enfrentarse a lo nuevo de Dios. La gente de fe no quiere conformarse en ella, siempre quiere ir a un  nuevo nivel espiritual, quieren que su fe se mantenga viva.

Haciendo las mismas cosas que hemos venido haciendo, no veremos las cosas nuevas que Dios quiere hacer. Debemos perderle el miedo a lo desconocido, ya que la fe no necesita que usted sepa hacer algo, pues ella tiene la capacidad de equiparle en el camino, lo que es desconocido para ti, es conocido  para Dios.  Vence el miedo y da el primer paso, levanta tu fe hoy, pero no como un concepto, no te quedes en la seguridad de tu religión. Por donde Dios camina, tú también puedes caminar, pon tu fe en movimiento; un hombre que cree lo que Dios ha dicho no puede tener una actitud de conformismo, no dejes que nadie siente tu fe. Dios nos ha mostrado ser un Dios que está en movimiento, aun en medio del caos y necesita un pueblo que se mueva con Él.

Josué 1:1-8: “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”

¡Joven levántate y pasa, deja la estática y pasa! Si quieres territorio levántate y toca la tierra, camina el territorio. Jesús dice: “Como estuve con mi siervo, yo voy a estar contigo. No te dejaré ni desampararé, esfuérzate y se valiente”. Dios le dijo a Josué: “Nadie te podrá hacer frente, no ha nacido el gigante que te pueda derrotar si tu actúas en fe”.

Génesis 17:1-8: “Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera. Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos”.

El Señor no hace pacto con cobardes que se esconden cuando tienen que dar la cara. Cuando caminas con Dios tu nombre va cambiando. Iremos a establecer el Reino de Dios en todas las naciones. Usted no tiene idea de lo que está marcando al caminar por fe.

Génesis 22:1-17: “Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí.  Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos”.

¡Lo mejor está por venir! Hay algo más grande de lo que tú pensabas que era tu fe.