El poder por medio del Espíritu Santo

Es fundamental que el Espíritu Santo regrese a ser su primer amigo en la vida y la primera persona a la cual le cuente sus problemas. Si tienes como primera persona para contarle tus problemas al líder o algún familiar, tienes una gran equivocación, si no es el Espíritu Santo la primera persona a la que le pides dirección es muy posible que el consejo que estés recibiendo sea errado.

Recuerde que, muchas veces el consejo que se recibe de alguien, naturalmente hablando, está basado más en el sentido común y hasta en la relación que de alguna forma esa persona tiene con usted que en lo espiritual. Si le consultas a alguien que te aprecia mucho, inmediatamente el consejo que te dé estará sesgado, carente de ecuanimidad o balance, de manera que tengas el mejor consejo; tenderá a atacar a la otra persona (involucrada en tu consulta), sin saber, y este no será el consejo correcto.

Esto no significa que una persona espiritual no pueda darte un buen consejo, pero siempre tomarás el riesgo de recibir un consejo inclinado hacia lo natural, mientras que cuando hablas con el Espíritu Santo, Él no solamente te va a dar el mejor consejo, sino que también te va a hacer ver aun tu propio error contra la otra persona, es decir, recibirás el mejor consejo del Espíritu Santo.

En momentos de adversidad o enfermedad estás en el derecho de acudir a un doctor, eso no es criticable, pero yo lo primero que he decidido hacer es acudir al Espíritu Santo porque tengo derecho de exigir en mi fe lo sobrenatural. He visto la mano de Dios, lo sobrenatural de Él, por lo que no me voy a entregar a una fe natural. Tienes el derecho a creer por tu milagro, por tu país, o por cualquier cosa que necesites en la vida, y Dios tiene el poder de hacerlo. Nadie puede venir a decirme que si doy una cantidad de dinero Dios me va a sanar, la maldición puede alcanzar tanto al que la pide como al que la da, no se atreva a intentar comprar un milagro. Si quiere dar una ofrenda para Dios, eso es otra cosa, pero no dar un dinero porque alguien le haya dicho que de esta manera va a recibir un milagro, recuerde que eres su Iglesia, la esposa y prometida de Dios.

No nos ha dado Dios Espíritu de cobardía sino de poder; es decir, que ese Espíritu de poder vive en ti las veinticuatro horas al día, y va a sanar cualquier enfermedad, va a traer la provisión y solución para pagar esa deuda. Ese Espíritu de poder está dispuesto a abrir el cielo sobre tu vida y a cerrar el infierno bajo tus pies; también está dispuesto a operar en cada venezolano.