“Plenamente convencidos que Dios es poderoso”

Efesios 3:20: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.”

La fe nos empuja a creer más en Dios; debemos saber que Él es poderoso para hacer todas las cosas. Muchas veces usamos la fe para tener cosas y hacer cosas, pero el enfoque de la fe no debe ser tener o hacer, la fe primero debe enfocarse en aquel que es poderoso, y en agradar a Dios; lograremos más agradándolo a Él que en tratar de hacer las cosas. Tal vez no tengamos en nuestras manos el poder de cambiar las circunstancias, pero podemos acercarnos al Dios que puede cambiarlas. Los grandes hombres de fe no trataron de dar grandes frutos de fe,  sino más bien acercarse a Dios. Cuando nuestra mente nos dice que algo es imposible, Dios nos dice que Él es poderoso para hacer más de lo que pidamos.

La fe nos da la identidad de hijos de Dios, y trabaja primero en nosotros, en quién somos, porque no podemos tener sino somos, y la fe nos hace ver que debemos ser todo lo que Dios ha dicho que seamos. La fe no es para la circunstancia, es para nosotros, para decirnos cómo debemos ser como hijos de Dios. Cuando tenemos fe sabiendo quienes somos como hijos de Dios, se desatará un poder sobrenatural. La fe nos hace ver a Dios donde la incredulidad dice que no existe, solo a través de los ojos de la fe podremos verle en medio de la tormenta. La fe nos enfoca en Dios, no en el cambio de la circunstancia, y estos momentos nos hacen humillarnos ante Él, por lo que si atendemos a su voz encontraremos la solución; si enfocamos la fe para mover lo natural, lo que haremos es manipular y perderemos la gracia.

Romanos 4:18: “El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.”

Dios antes de darnos el milagro está interesado en lo que hará en nosotros; hay algo que quiere que cambiemos, y si nos da lo que estamos pidiendo no cambiaremos en esa área. Hay un tipo de fe que funciona para ciertas cosas materiales, pero hay otra que no va a funcionar hasta que seamos hijos de Dios en esa área. La fe no es para tener, sino para no debilitarse, hay cosas que tendremos solo por mantenernos de pie cuando los demás retroceden, es una fe para sostenerse. Hay gente que se debilita cuando están solos, pero nuestra fe nos hará ver que hay alguien poderoso que está con nosotros, no solo para protegernos sino para hacer de nosotros lo que dijo que seríamos.

Dios es nuestro proveedor, sanador, guardador, salvador, Dios es, y entre muchas de las cosas que Dios es, es poderoso. Hay gente que cree que su fe está débil porque ha pasado mucho tiempo y su milagro aún no se manifiesta, pero el mayor ejemplo de fe lo dio Abraham y al pasar el tiempo su fe se hizo más fuerte. La bendición que nos viene no es cualquier cosa, a medida que pasa el tiempo nos están vistiendo de autoridad, linaje y poder. Cuando elevas la fe al máximo nivel de conocer a Dios, terminas plenamente convencido de que Él es poderoso para cumplir lo que ha prometido. Dios no da sobras, todo lo que Dios prometió se va cumplir. ¡Elevemos la fe al pleno convencimiento, en el que no exista duda!