El plan de Dios se cumplirá

Isaías 14:24-27: “Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado; que quebrantaré al asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro. Este es el consejo que está acordado sobre toda la tierra, y esta, la mano extendida sobre todas las naciones. Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?”

Dios no improvisa en lo que hace; es un Dios de planes, estrategias y propósitos. A Él no lo sorprende ninguna situación, porque antes de que los problemas y adversidades pasen, ya Dios ha planeado y tiene una salida y solución. Antes de que el maligno aparezca con sus circunstancias, ya Dios apareció primero para abrir camino en medio de esas circunstancias, y no importa cuántos obstáculos se interpongan a su plan, Él es experto en abrirse camino y cumplir lo que promete, para Él no hay nada imposible ni difícil. El plan de Dios siempre encuentra la manera de abrirse camino en medio de momentos muy dificultosos y de oposición, ¡nada es imposible para Dios!

El plan de Dios ha de cumplirse y este no depende de los hombres o de las circunstancias. Cuando Dios dice que va a cumplir un plan, Él no jura por otros, sino por sí mismo, porque Él y su Palabra son la garantía de que ese plan se va a cumplir. Así que, Dios dice: “no voy a poner mi confianza de que este plan se va a cumplir en hombres o en sistemas, sino en mí mismo”. Dios no miente por dos cosas: Por su consejo y por su Palabra, Dios es fiel a lo que promete. ¡Dios tiene grandes planes con Venezuela y con nuestra familia! Él va a traer libertad a este pueblo. Los planes de Dios con su nación son paz y prosperidad, y todo sistema que se oponga ante sus planes, lo juzgará y no quedará de pie, porque se está interponiendo ante lo que Dios quiere.

Puede ser que ya haya llegado el tiempo del cumplimiento de la promesa de Dios para nuestra vida, pero a menos que despertemos la palabra profética, nos quedaremos en la misma condición. Es tiempo de empezar a sacar esa palabra, porque el tiempo se ha cumplido, la hora ha llegado, la bendición tiene que activarse, porque gran liberación viene para nuestra casa. La salvación para nuestra familia ¡es ahora!, la sanidad para nuestro cuerpo ¡es ahora!, el tiempo de nuestro llamado ¡es ahora! En el Libro de Dios están escritos todos los planes que Él tiene para nosotros. La Biblia nos revela que debemos hacer la voluntad de Dios conforme a lo que está escrito de nosotros. Jesús andaba según lo que se había escrito de Él en el Libro, así que, Jesús no hacía nada que no se hubiese profetizado sobre Él.

El plan de Dios para Venezuela está en marcha, y en un momento profético y determinante. Cuando se nos revela el plan de Dios, tenemos la capacidad de poner las circunstancias adversas y al mismo Satanás a colaborar con el plan de Dios para nuestra vida; lo que se ve mal va a ayudar para bien, pero esto es a los que conforme a sus planes y propósitos son llamados (Romanos 8:28). Cuando activamos lo espiritual, aceleramos el cumplimiento del plan de Dios. Los pronósticos dicen que Venezuela va a necesitar alrededor de 20 años para recuperarse, pero hoy quiero anunciarles que nuestro Dios es capaz de hacer en un año o dos lo que otros no son capaces de hacer en 20 años. ¡El plan de Dios se cumplirá!