Pelea mientras oras

Puedes dedicar mucho tiempo a la oración, pero también es necesario que oigas lo que Dios está hablando y llevarlo a la práctica, porque de esta forma es que serás bendecido. Debes saber que el amor de Dios es incondicional, pero su bendición no, ella tiene condiciones, y una de ellas es que pelees las batallas. No hay lugar para la maldición cuando Dios te bendice, pero Él pide que pongas una parte, que aunque es poca, es muy importante para que Él haga lo demás; así que la oración no puede ser una excusa para dejar de pelear las batallas que Dios pide.

Jesús oraba mucho, pasaba noches enteras en oración para que la gente le conociera, pero también salía todos los días a predicar, Él no evadió su responsabilidad con la oración; y el problema de la Iglesia religiosa es que ora mucho y obedece poco, dice la Biblia que Dios pesa los corazones, así que, si oras y no accionas, no estás siendo efectivo, es necesario que pelees la batalla.

En el caso de los hijos, está bien que ores por ellos, pero recuerda que hay una palabra en la Biblia que dice: Proverbios 22:6: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” La Iglesia debe madurar, al entender que no puede evadir sus responsabilidades, justificando que está orando, porque esa es parte de la batalla, pero recuerda que debes pelearla completa. No eres prosperado solamente cuando oras por las finanzas, hay que aprender a sembrar y a confesar; la Palabra de Dios te enseña a llamar las  cosas que no son como si fueran, y si no accionas, no vas a prosperar. En cada área de tu vida debes pelear una batalla, porque el Reino de Dios no es para flojos, Dios quiere que participes con Él en los planes que tiene para ti.

Jesús nunca le dio la espalda a las batallas, cuando le tocó enfrentarlas, lo hizo, por ello, es necesario que aprendas a pelear mientras oras. Hay muchas personas que han detenido batallas, simplemente porque están esperando que Dios haga algo, pero resulta que es Él quien está esperando que ellos accionen, porque ya esa oración fue respondida, pero no se ha recibido lo que se desea porque no se ha conquistado en la batalla, porque no se está caminado en la dirección hacia la bendición. No le puedes decir a Dios que te lleve a un lugar si no tienes el deseo de mover tus pies.

Hay batallas que tienes que pelear y en las que tienes que asumir responsabilidades, Dios le ha entregado a la Iglesia la tierra y su plenitud, pero qué está haciendo ella para poseerla, dice Efesios 1:3: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.” Has sido bendecido por Dios, pero no estás caminando en esa bendición, al no pelear las batallas que te ha dicho que pelees.  Dios enseña a sus leoncillos a pelear y a ser leones.

Venezuela y la Iglesia deben aprender a pelear las batallas que Dios quiere que peleen, y no tener miedo de las amenazas, porque Dios va a estar con ellas. ¡Tú haces lo posible y Dios hace lo imposible!