¿Qué pasa cuando caminamos detrás de una visión?

Génesis 15:5: “Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.”

En el momento que Abraham recibe la visión de parte de Dios, su vida fue marcada para siempre. Cuando un hombre recibe una visión, es su actitud la que determinará el cumplimiento de esta. Esa visión hace que ese hombre se convierta en un líder, porque él compartirá la visión con otros, con la intención de que ellos le sigan, y así, juntos lograr que esa visión se cumpla. Sin embargo, también habrá quienes se levanten en contra del cumplimiento de la misma, por lo que se requiere un mayor compromiso de aquel que recibe la visión como de aquellos que deciden ser parte de esa visión.

1.- La actitud del líder

Cuando Nehemías estaba en su zona de confort sirviendo como copero del rey, al recibir noticias de su país, él se humilló y oró delante de Dios, recordándole la promesa que Él tenía con el pueblo si se arrepentían; Nehemías tenía la visión de levantar los muros de su nación, y con esa visión salió en busca de sus hermanos, de personas que lo siguieran para conseguir la restauración de su nación. Hoy nuestra Venezuela tiene sus muros destruidos, y estos muros aunque no son físicos son morales, como el pueblo de Dios tenemos la responsabilidad de levantar y fortificar estos muros, con los principios y valores del reino de Dios.

2.- La actitud del enemigo

Nehemías 4:1-3,6-9: “Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos. Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas? Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará… Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar. Pero aconteció que oyendo Sanbalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los de Asdod, que los muros de Jerusalén eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados, se encolerizaron mucho; y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño. Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche.”

Hay una posición del enemigo, el cual se enfurece y hace escarnio de aquellos que tienen la visión, el enemigo tiene una función, debilitarte en la fe y quitarte el ánimo y la motivación.  Pues él nunca estará contento e intentará de cualquier forma evitar que la visión se cumpla. El ejercicio del seguidor, es orar a Dios; Jesús en el Getsemaní se llevó a tres de sus seguidores para que lo acompañaran, sin embargo estos se durmieron a causa de la tristeza. ¿Qué hacemos los seguidores de una visión en tiempos de tristeza?

Lucas 22:45-46: “Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.”

3.- La actitud de los seguidores

2 Samuel 23:15-17: “Y David dijo con vehemencia: !Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta! Entonces los tres valientes irrumpieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén que estaba junto a la puerta; y tomaron, y la trajeron a David; mas él no la quiso beber, sino que la derramó para Jehová, diciendo: Lejos sea de mí, oh Jehová, que yo haga esto. ¿He de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida? Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto.”

Más que obediencia, iniciativa, esta debe ser la actitud del seguidor; estos hombres con su valentía se levantaron para cumplir la petición del líder, de aquel que tenía la visión, ellos arriesgaron sus propias vidas, pero, eso no les importó, porque lo único que les importaba era cumplir con aquella petición. Los seguidores debemos estar apercibidos, para que cuando el hombre de Dios que es el que lleva la visión, comparta las directrices e indicaciones, se cumplan aun por encima de toda adversidad.