“Orando en el desierto”

Mateo 4:1-3: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.”

Jesús, en sus días en la tierra, tuvo que afrontar situaciones difíciles, y solo en el desierto fue donde se le presentó Satanás, en el día que Jesús tenía mayor necesidad. Satanás quiso causar duda en Jesús, pues él se aprovecha del momento en que más débil estamos y más necesidad tenemos para causar en nosotros la duda en la Palabra que Dios ha dicho, pero Jesús lo venció con la Palabra de Dios, y es en el desierto donde aprendemos a vivir por ella, porque cuando tenemos todo nunca dependeremos de Dios.

Deuteronomio 8:1: “Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.

Dios llevó a Israel al desierto para que ellos aprendieran a vivir de la boca de Dios, pero solo aquellos que aprendieron a vivir de la boca de Dios fueron los que conquistaron la tierra prometida, si aprendes a vivir de lo que Dios dice y le respondes a Satanás de acuerdo a esa palabra él se irá y tu desierto terminará.

Habacuc 1:2-3; 2:3-4: “¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan… Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.”

Aunque la visión parezca tardar espérala porque llegará, el justo por su  fe vivirá, aprendamos a vivir por lo que Dios dice y no por lo que vemos, pues cada día que avanza con problemas y dificultades más nos acercamos a nuestro milagro, a lo que Dios ha dicho; digámosle al problema lo grande que es nuestro Dios y no a Dios lo grande que es el problema. Hoy Dios te dice, aunque tarde espéralo porque tu milagro llegará y lo veras.