“Orando, crean que ya lo recibieron”

Marcos 11:22-24: “Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

Los que tradujeron la Biblia fueron un poco tímidos en esta versión, en esta última frase, porque el original dice: “Y orando creed que ya lo recibisteis y os vendrá” en esta frase se encuentra uno de los mayores misterios de la fe y la oración. La Biblia fue escrita netamente en un plano espiritual, por eso muchos traductores tal vez no encontraban las palabras para hacernos entender una verdad espiritual y la trataron de ajustar de una manera que pudiésemos entender con nuestra mente, pero la Biblia no fue escrita para nuestra mente sino para nuestro espíritu, ya que habla en un lenguaje totalmente espiritual, por eso cuando la Palabra de Dios no tiene la revelación del Espíritu Santo es letra muerta aunque sigue siendo Biblia, pero cuando la Palabra es inspirada y revelada por el Espíritu Santo, puedes comprender los principios espirituales y saber cómo usarlos y sacarle provecho.

Cuando ejercemos fe y oramos, es una de las mejores maneras que tenemos para entrar en la dimensión espiritual del reino de Dios, nadie que ore de manera correcta o ejerza fe de manera correcta se queda en el plano natural, sino que trasciende a la dimensión a la que realmente pertenece y esa es la dimensión del espíritu, el mundo espiritual más real que lo que nosotros vemos con nuestros ojos naturales, también llamado el reino de Dios. Cuando entras en la dimensión espiritual por orar con la fe correcta de la forma correcta, empiezas a comprender y a tener discernimiento de las verdades que están en la Palabra de Dios y cómo puedes apropiarte a través de lo espiritual de esas verdades, para que se manifiesten en el mundo físico. Para el hombre natural tratar de entender la forma cómo Dios hace las cosas o el lenguaje como habla lo espiritual, es locura, porque de alguna manera contradice o tiene un opuesto a los conceptos naturales de la mente, las cosas espirituales golpean el intelecto, los cinco sentidos y la realidad natural, porque Dios está por encima, en un mundo espiritual que puede mover lo natural.

Muchas veces nos preguntamos por qué no nos funciona lo que oramos y creemos, es que a veces ejercemos la fe y la oración de un modo incorrecto, la fe y la oración no van a funcionar en una persona que no tenga una vida genuina espiritualmente hablando, debes preocuparte por andar en el espíritu, según la Palabra y bajo la dirección y la guía del Espíritu Santo, porque los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son sus hijos, los que no andan conforme a la carne sino que andan conforme al espíritu. Una persona que vive en la carne, es decir que es dirigida por sus cinco sentidos, por lo que ve, oye, siente, piensa, esa es su naturaleza de cómo se conduce, pero una persona que anda en el espíritu, camina por lo que cree, por lo que el Espíritu Santo le ministra, por lo que la Palabra de Dios le dice, anda con una percepción completamente diferente.

Jesús andaba en el espíritu cuando maldice a la higuera, sin embargo, los discípulos todavía no andaban en el espíritu, por lo que no comprendían lo que había sucedido ni por qué la higuera se secó desde la raíz, ellos le preguntan a Jesús qué pasó aquí, cómo lo lograste, no entendían qué principios espirituales se aplicaron, porque ellos no andaban percibiendo lo espiritual sino lo natural, al comprender la obra de lo que sucedió, le dicen Jesús enséñanos, a lo que Él les da una de las mayores lecciones espirituales de fe y de oración y les dice: “Tengan el mismo tipo de fe de Dios”. Cuando aceptas a Cristo te es transferido el mismo tipo de fe de Dios no uno inferior, y Jesús dice: ahora úsenla como Dios la usa. Si no hablas en fe cada día, en el momento que vayas a orar no lo vas a hacer bien, es decir, si no hablas bien durante el día, cuando ores no lo harás bien, porque nosotros tenemos la tendencia de orar como hablamos, queremos tratar de convencer a Dios de la forma como hablamos en el día, por eso Jesús dice: quieren que les funcione la oración, comiencen con su forma de hablar, empiecen a hablar la Palabra de Dios, los principios de Dios, lo que oyen del Espíritu Santo, porque todo comienza con la confesión, ejerzan su autoridad espiritual.

Cuando usas la palabra de fe correcta en tu confesión y en la oración, lo natural tiene que responderte y moverse, porque fue creado por la Palabra. Nunca pongas tu mirada en las cosas naturales, todo lo que ves está sujeto a cambio, lo espiritual en ti lo puede cambiar, no te intimides ante un gigante, no te intimides ante ninguna circunstancia, lo espiritual en ti puede secar lo incorrecto, puede mover el monte, puede traer los recursos, puede abrir los cielos, si puedes creer en tu corazón y no dudar, lo que digas te será hecho. Cuando vayas a orar cree que ya recibiste lo que vas a pedir. Hay tres realidades espirituales que debes aplicar cuando oras, la primera, lo que pides ya está hecho, el hecho de que no lo veas,  no quiere decir que no existe; es más, no estás en ninguna circunstancia que Dios no haya visto que puedes pasar, Él sabía que ibas a pasar por ahí y antes de que lo viera creó la salida.

La fe y la oración te elevan al nivel de las cosas que Dios preparó y mientras más usas la fe y te conectas con Él a través de la oración, te elevas al nivel de las cosas que quiere darte. Segunda realidad espiritual, las condiciones que tu pides que cambien o que sucedan, ya acontecieron en el mundo espiritual, cuando oras con fe te conectas con esos acontecimientos, el poder de la oración es que te da una convicción que dentro de ti ya aconteció el milagro. La tercera realidad espiritual que pasa cuando oras con fe, es que las cosas que estás pidiendo ya te las dieron, no hay peor cosa que estar pidiéndole a Dios las cosas que Él ya nos entregó, tienes que empezar a ejercer fe para que se manifieste lo que ya es tuyo, porque la Palabra de Dios no está escrita para gente natural sino para gente espiritual que tienen fe y saben orar con fe.