“Orando para conocer la voluntad de Dios”

Romanos 8:26-27: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Más el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.”

La Iglesia en Venezuela debe conocer cuál es la voluntad de Dios para su país, porque esa voluntad siempre será agradable y perfecta, la Biblia dice que “toda buena dádiva y don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”. Dios tiene un plan que muchas veces la razón y la lógica no lo van a comprender, porque con ellas no se pueden entender las formas en que Él trabaja y actúa. La única manera en que la Iglesia se mantenga apegada y trabajando para el plan de Dios, es conociendo su voluntad, si no la conoce, se convierte en un obstáculo, y no en un facilitador para que se cumplan esos planes.

La única manera de conocer la voluntad de Dios, para luego trabajar en ella, es que orando, el Espíritu Santo la revele, porque cuando oras, rindes tu voluntad a la de Dios. Sede tu voluntad y detrás de rendirla, vendrá todo lo demás. Ocúpate de tener en tu mente la Palabra de Dios en medio de la oración, permitiéndole al Espíritu Santo que te llene de ella, porque cuando no te ocupas en que la Palabra de Dios llene tu corazón, tu mente empieza a razonar en lo natural. Solo orando conocerás la voluntad del Padre, y cuando la conoces empiezas a servirle a Él, conforme a su voluntad y de acuerdo a sus propios planes.

Solo el Espíritu Santo puede ayudarte a hacer la voluntad de Dios, y tu fuerza para accionar en ella depende de tu tiempo en oración con Él. Dime cuál es la fuerza de tu oración y te diré cuál es la fuerza que posees para hacer la voluntad de Dios en tu vida.

Deuteronomio 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

Cuando no oras con la ayuda del Espíritu Santo, empiezas a razonar con la mente en lugar de creer, en cambio, cuando oras con su ayuda, Él te hace saber que todas las cosas que se ven mal, por difíciles que sean, obran para tu bien. Por ello, necesitas al Espíritu Santo, no te dejes confundir por las palabras que vienen de los que no entienden, llena tu mente de la Palabra de Dios. Lo primero que te revela la voluntad de Dios es que fuiste llamado conforme a sus propósitos santos, y que Él tiene un plan para ti. Permanece en el lugar en el que sepas que estás en el centro de la voluntad de Dios.