“Orando con fe”

2 Corintios 4:18: “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”

La fe está basada en la verdad de la Palabra eterna e inconmovible de Dios; las circunstancias que se ven, son expertas en hacernos pensar una mentira, pero empieza a creer lo que dice la Palabra, porque ella contiene la verdad. Aunque una verdad tenga momentos difíciles, no por eso deja de ser verdad, porque no está basada en acontecimientos, sino en lo que Dios dijo. Debes aprender a orar con fe para que toda situación que puedas estar pasando sea llevada a la verdad que Dios dijo.

Cuando Dios creó los cielos y la tierra, lo crea todo perfecto, dice la Biblia que su voluntad es agradable y perfecta, lo que Él hace es perfecto porque está fundamentado en la verdad. En Génesis 1:2 dice que la tierra estaba desordenada y vacía y las tinieblas cubrían la faz del abismo, allí es cuando mucha gente pierde la fe, porque no saben permanecer en la verdad.

Si lo que está pasando no se parece a lo que Dios dijo, tienes el poder para cambiarlo con la Palabra de verdad. Antes de un Génesis 1:2, hay un Génesis 1:1, que nos dice que Dios creó los cielos y la tierra de una forma perfecta, y entre el camino de Génesis 1:1 y 1:2 acontece una situación temporal, (desorden, vacio y tinieblas), pero Dios que sabe cómo funciona la fe, no se detiene para hablar del problema, sino que manda a su Espíritu Santo quien comienza a moverse para hacer un reconocimiento de la realidad, y una vez que identifica cada una de las situaciones temporales, se las comunica al Padre para que Él actúe conforme a la verdad.

La fe actúa cuando confiesas la verdad, si algo no se parece a la verdad que Dios dijo, empieza a declararle la verdad, no confieses la mentira que observas, proclama la verdad que crees. Satanás lo más que puede hacer es desordenar por un momento, pero llega Dios y con la Palabra de fe la situación es ordenada, porque Él llena todo lo que está vacío.

Marcos 11:23-24: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

El más alto nivel de fe se alcanza cuando te convences de la verdad, y la verdad no son las cosas, ni siquiera situaciones mejores, la verdad es una persona. La fe no tiene que ver con que situaciones sean mejores sino con una confianza plena de que Dios es capaz de hacer todo lo que ha prometido. ¡La fe te hace conocer a Dios y parecerte a Él!