“No seas como los hipócritas”

Algo que enfatizó Jesús cuando enseñó sobre la oración fue que no seamos como los hipócritas, esto lo vemos en Mateo 6:5 “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”. Vemos una gran enseñanza por parte Jesús, ya que cuando Él oraba, intercedía de manera apasionada y lo hacía por amor.

Es por eso que no debemos orar solo por una mecánica religiosa, porque para Dios la oración debe nacer de un corazón puro que desee tener una relación con Él y no con una religión. Algo que ha hecho daño a las naciones es la hipocresía religiosa, debido a este sistema las personas han perdido su fe en Dios.

En la Biblia vemos que Jesús siempre confrontó al sistema religioso, porque Él siempre ha conocido el corazón del hombre. Es doloroso ver también a cristianos que sirven a Dios, pero cuando termina su servicio salen al mundo hacer lo que hace el incrédulo, pues estas personas aunque sirven a Dios también son hipócritas. Jesús siempre enseñó que nosotros debemos ser hombres diferentes a lo que éramos antes de conocerle, es decir, no podemos decir que servimos a Dios y hacemos lo que hace el mundo.

En un país existen leyes que regulan el comportamiento del ciudadano, pero debes entender que nosotros como cristianos tenemos principios que nos enseñó Jesús y estos principios solo los desarrollamos cuando tenemos una relación íntima con Él.

¡Jesús no quiere que tú le obedezcas por miedo o por religión! Él quiere que tú le sirvas por amor. Dios te conoce en lo más secreto vemos en Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. Debemos aprender que esta enseñanza nos muestra que nuestra relación con Jesús debe ser personal e íntima.

En la vida diaria notamos que cuando más confianza existe se es menos formal, entonces cuando aprendas que para tener una relación con Jesús debes tener confianza, fe e intimidad sin muchos formalismos lo conocerás en todo su esplendor, porque Él te quiere ayudar, bendecirte y llevar tus cargas, pero la manera de acercarte a Jesús, es por medio de una oración sincera e íntima. Las leyes nunca cambiarán a las personas y menos a un país, lo único que puede cambiar a un país es un encuentro con Jesús.