¡No renuncies!

Efesios 1:3-4: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.”

Fuiste creado para la bendición y no para la maldición, y a quien Dios ha bendecido nadie lo puede derribar, la puerta que Dios te abre nadie te la puede cerrar, viniste a este mundo para ser bendecido y para conquistar, solo tienes que creerlo. Dios te planeó antes que se formara la tierra, estabas en su corazón; y cuando descubres que tienes propósito y destino, cambiará tu perspectiva, y serás verdaderamente libre. Hoy te digo que estás en la agenda de Satanás, eres su objetivo, porque no quiere que descubras que Dios te hizo ganador y va a usar todas las herramientas que tenga para recordarte tu pasado, va a querer sabotear el éxito que Dios te dio, pero la Palabra de Dios es tan profunda que puede cambiar el carácter más violento, sanar tu ayer, asegurar tu hoy y proteger tu mañana.

Lucas 5:1-6: “Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

El deseo de renunciar puede venirle a cualquier ser humano, y en determinado momento puedes sentir que has perdido la valentía, pero en medio de esa circunstancia permanece orando y firme en la fe, porque Dios te va a honrar y a dar victoria. ¡No renuncies a tus sueños! No importa el pasado, vas a hacer la diferencia si decides no renunciar.

El enemigo hará lo posible para que renuncies y para hacerte creer que no hay futuro, pero Dios no ha terminado contigo porque el que comenzó la obra, la terminará, sus pensamientos son de bien y no de mal, así que dile a la adversidad: esto no ha terminado. Jesús va a ir a tu lugar de fracaso, te va a dar una palabra que va a resucitar todo lo que hay en ti, sanará tu ayer, y dará destino y propósito a tu mañana. Hay circunstancias con las que no podrás, pero recuerda, no estás solo, Jesús está dispuesto a ayudarte a salir de ese problema, así que dile a la circunstancia difícil que Jesús está contigo.

No debes renunciar a tus sueños porque Dios no ha terminado contigo, ¡no renuncies!, Dios no ha dejado de oírte, y cuando Dios te da una palabra no valen las excusas, ni lo que diga la gente, ¡levántate y vuelve a intentarlo!, hoy Dios te dice: ¡vuelve a intentarlo! Apodérate de las promesas que Dios te ha dejado en su Palabra, ¡tu historia no ha terminado! En su nombre echa tu red nuevamente.