“Los que perecen en medio de la congregación”

Cuando Israel salió de Egipto, estaba lleno de la gloria de Dios y de provisiones, todo iba muy bien hasta que entraron en el desierto, donde comenzaron a dudar de lo que Dios había dicho, ya que no veían el cumplimiento de la promesa, por eso algunos de ellos nunca llegaron a entrar en la tierra prometida.

Al respecto, el apóstol Pablo nos advierte que no seamos como algunos de aquellos que no vieron el cumplimiento de la promesa por las dudas y la murmuración que había entre ellos, y nos invita a seguir creyendo y mantenernos confiando en la palabra que Dios ha hablado por medio del hombre de Dios.