“Los llamados de Jesús”

Todo aquel que cree en Jesús tiene el llamado de participar en el ministerio de la reconciliación, es decir reconciliar a gente con Jesús. También tiene la responsabilidad de servir a los demás por amor. Dios llama a la gente, no por las características que la gente considera, sino por el corazón del individuo.

Los hombres ven la apariencia, más Dios ve el corazón. Jesús no llama a gente calificada, Él llama primero y luego los califica. Gente muy mala para los ojos de la gente, pueden ser buenos mañana.

Lucas 6:12 “Y aconteció en aquellos días, que fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.” Jesús siendo el Hijo de Dios nunca decidió nada sin la dirección de Dios. Por lo cual no podemos pensar que buscar a Dios antes de tomar una decisión es religión, al contrario esto es ser dependiente de Dios en lo absoluto.

Jesús no solamente llama y escoge gente, sino que además los ama. La base de elegir a alguien no debe ser la labor que hacen sino el amor por las personas.

Jesús es especialista en ver y conocer el corazón del hombre, por eso es importante que cuando escojamos a alguien para una labor no debemos ver sus capacidades sino sus corazones. Somos muy malos para soportar gente que es difícil, o con aquellos que tienen debilidades. Todos los cristianos tienen la libertad de escoger con quien andan, pero no la tienen en cuanto a amar se refiere, pues a todos debemos amar al prójimo.

Jesús escogió a sus discípulos aún sabiendo que le negarían y que Judas le robaría. Además les permitió cumplir el llamado que tenían a cada uno. Esto deja claro que Jesús siempre escoge a la gente de acuerdo a características distintas a las del hombre. Así que no puedes pensar que Dios no va a cumplir su propósito en ti por los errores que cometes.

Nadie es perfecto, no debemos dejarnos engañar por las apariencias. Además no podemos olvidar que muchas veces los llamados que Dios le hace a la gente no son para adquirir grandeza sino para servir a los demás. Es el caso de Moisés, quien fue escogido por Dios a pesar de su dificultad para hablar, desafiando lo que podría decir la gente, y a su vez, Dios le mandó a servir a su familia y a su pueblo, dejando claro un llamado basado en el servicio y el amor hacia el prójimo.

Cuando se ve un pueblo desenfocado y sin visión no es culpa del pueblo es del líder. Aquel líder que es puesto por Dios frente a un grupo se convierte en responsable directo de esas personas, no se trata de liderarlos para manipularlos y aprovecharse de ellos sino para servirles y a través de ese servicio honrar a Dios.

Romanos 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Todo aquello que está pasando en tu vida que se vea mal, mañana te servirá para algo bueno. Coloquémonos en la posición de fe donde creamos que todas las cosas que nos ocurren hoy ayudan para bien. Todo eso que se vea mal cooperará para tu bien.

Debemos ir día a día trabajando para parecernos a Jesús cada vez más. No se trata de la forma de vestir, es permitir que nuestro corazón vaya evolucionando y transformándose de acuerdo al de Dios. No podemos permitir que nadie nos condene, ni nosotros condenar a nadie, pues Jesús cree en nosotros y Él es quien nos justifica.

No necesitas que nadie más te defienda pues la Biblia establece que Dios está a tu favor. Dios y tú son mayoría, no se trata de ofender a nadie ni de humillar a alguien más, sino de tener la plena confianza en que Jesús está con nosotros y no hay nada que nos pueda vencer. No te preocupes en aquello que no tienes o no has alcanzado, no te quejes por esa circunstancia, pues esto no cambia nada. El que tiene paz y fe, la tiene en cualquier lugar y en medio de cualquier situación.

Nadie puede meterse en tu relación con Dios, ni aquellas personas que son muy cercanas a ti. Nada puede separarte del amor de Dios, no importa lo que te hayan hecho, debes perdonar si no nunca podrás avanzar a un mejor lugar. Si deseas recuperar tu llamado debes exponerle tu corazón a Dios, así recuperarás tu propósito en esta vida dejando en el pasado todo lo malo que te haya sucedido.