Los arquitectos de tu destino

Los arquitectos definen lo que será algo en el futuro, en sus planos plasman una visión y el mañana será lo que ellos plantaron. Hay según la Palabra arquitectos que definen tu destino, y uno de ellos son los pensamientos, Salomón escribió con una sabiduría del cielo “como el hombre piensa en su corazón, tal es”, porque eres y te conviertes en lo que piensas.

Jesús vino a cambiar nuestro destino, dice la Biblia que la paga del pecado es muerte, y que por cuanto todos pecaron fueron destituidos de la gloria de Dios, ese era nuestro destino, pero Jesús vino a cambiarlo. Cuando Él aparece por primera vez en la tierra comenzó su predicación con estas palabras “arrepentíos y convertíos porque el reino de los cielos se ha acercado”. La palabra “arrepentíos” significa cambien su manera de pensar. Si le cambias la manera de pensar a alguien le cambiarás el camino, y si le cambias el camino, cambias su destino, porque los pies van a ir al lugar que la mente le diga.

Jesucristo vino no solamente a traer una renovación para el espíritu, sino también una renovación a la mentalidad, a sacarte de la mentalidad de pobreza a la de provisión, de la de enfermedad a la de sanidad, de la de divorcio a la de matrimonios prósperos bendecidos y saludables.

Dios quiere cambiar tu manera de pensar para poder cambiar tu camino, porque cambiando tu camino, cambia tu destino.

Isaías 55: 8-9: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”

Dios está diciendo que Él tiene un camino elevado porque sus pensamientos son altos, su camino es elevado porque sus pensamientos también lo son, y los pensamientos que tiene para con sus hijos son de bien y no de mal; así que, si quieres cambiar ahora mismo tu camino y destino debes cambiar tu mentalidad. La pobreza en la mente es la que te trae pobreza al bolsillo, tú puedes nacer pobre, pero no tienes por qué morir de esta manera, lo que te puede llevar a la tumba pobre es tu manera de pensar. Jesús apareció para sacar pensamientos de derrota, de enfermedad, de suicidio, culturas que no son de Dios y abolirlas para sembrar su Palabra.

Es muy importante que escuches y leas la Palabra, porque en el día malo el Espíritu Santo te la recordará para con ella sacar los pensamientos negativos. Cuando sustituyes los malos pensamientos con la Palabra de Dios, tienes el poder de cambiar tu destino, porque te conviertes en lo que piensas. Lee la Biblia, memoriza sus promesas; en este tiempo podrás vencer las noticias negativas alimentándote con la Palabra de Dios. Escudriña las Escrituras porque en ellas está la vida eterna.

Efesios 4:31: “Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.”

La Palabra de Dios exhorta a quitar de los pensamientos toda malicia y cualquier mal pensamiento. Hoy te invito a no pensar siempre lo peor, sustituye los pensamientos malos por los buenos, piensa siempre bien de la gente. Cambia tu manera de pensar, ten pensamientos maduros en la Palabra, porque si dejas que los malos pensamientos se alojen en tu mente, serás un derrotado. La Palabra de Dios tiene componentes sobrenaturales y divinos para activar células en tu cuerpo y para darle órdenes a tu mente y a tu fe para despertar el espíritu dormido, y alejar los malos pensamientos y la negatividad. ¡Profetízale a tu destino, llama lo que no es como si fuese! el poder de cambiar tu destino porque te conviertes en lo que piensas.