“De lo suficiente a lo más que suficiente”

Dios tiene algo mejor para nosotros, no debemos conformarnos con lo que tenemos, ni con el lugar donde estamos, porque Dios nos quiere llevar más allá, Él tiene cosas más grandes y abundantes, tiene una nueva temporada, algo nuevo para nuestras vidas.

Romanos 12:2:“No os conforméis a este siglo, sino que los transformamos por el medio de la renovación de un entendimiento, para que comprobemos que sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

El que tiene mentalidad de pobreza tendrá pobreza en su bolsillo, porque la pobreza está en la forma de pensar, y nosotros no somos lo que Faraón dice que somos, somos lo que la Biblia dice que somos. Dios no nos quiere en la tierra de lo apenas suficiente, nos quiere llevar a la tierra de lo más que suficiente, no quiere que solo comamos maná del cielo, quiere llevarnos a la tierra donde fluye leche y miel.

Dios es un Dios proveedor por eso no debemos conformarnos con lo que tenemos en el desierto, cuando nos ha preparado cosas mejores y más grandes, el desierto es solo el camino hacia los días de gloria, hacia la tierra donde fluye leche y miel. En ocasiones, Dios tiene que darnos un empujón para que entremos a la tierra prometida, y es necesario dar gracias en ese desierto, porque allí es donde nos es quitada la mentalidad de esclavos y somos procesados, Él no nos quiere dejar ahí. El lugar donde estamos ahora es el lugar del proceso para recibir lo que Dios tiene para nosotros, todo lo que nos limita está en la tierra de lo apenas suficiente y a Dios no lo limita nada.

Deuteronomio 8:2: “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.”

Debemos reconocer lo que hay en nuestro corazón, hay cosas que están guardadas allí y Dios necesita ponerlas en evidencia para confrontarnos con ellas y que las aceptemos para que podamos cambiarlas.

Mateo 7:1:“No juzguéis, para que no seáis juzgados.”

Aprendamos a vivir de lo que dice la boca de Dios.

Deuteronomio 8:3:“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.”

Dios ha permitido todo lo que estamos pasando para que no dependamos de un sistema sino para que confiemos su Palabra, este momento es solo un proceso, no es lo que Dios nos tiene preparado, la situación que estamos atravesando tiene fecha de caducidad, esto no es eterno, es solo una temporada.

Deuteronomio 8:4:“Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.”

Cuando nuestro corazón aprenda fe, vamos a estar preparados para entrar a la nueva temporada.

Deuteronomio 8:7-:Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre.”

Dios no nos quiere donde estamos, este lugar no es bueno, Él ha preparado un lugar mejor para nosotros, Dios no nos quiere viviendo en el desierto, nos quiere sacar de la tierra de lo apenas suficiente y nos quiere llevar a la tierra de lo más que suficiente. Dios ya no quiere que vivamos de lo suficiente, sino que desea saciarnos, darnos en abundancia, para que así también podamos bendecir a otros.

Deuteronomio 8:10:“Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.”