“La Sangre de Jesús garantiza el Pacto” “La Revelación de Jesús”

El pacto instaurado por Jesús no está escrito en tablas, sino grabado en el corazón. No es un mandamiento, es una vida con Jesús. Él quiso destruir los mandamientos haciéndolos imposibles de cumplir. Este pacto no puedes compararlo con leyes, es un pacto que debe internalizarse y transformarse en vida. Caminar en el nuevo pacto significa una vida con Jesús.

No vayas a los mandamientos, si tienes una relación estrecha con Jesús y tienes una comunión con Él, serás uno con Jesús. Las normas son para instituciones y organizaciones, tu relación con Jesús debe ser espontánea. Este pacto no lo garantiza un concilio o una asamblea, lo único que lo garantiza es la sangre de Cristo.

El pacto se avala con algo de valor, por eso a la sangre de Jesús se le llama preciosa, es decir, de alto precio. Nada vale más en el universo que la sangre de Cristo.

 Génesis 14:18-19: Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra”

Abraham no conoció a Dios por los mandamientos sino por la fe. ¿Por qué quieres un mandamiento o una ley? Melquisedec una teofanía de Jesús, se le presentó a Abraham para decirle que no le daría mandamientos o leyes, sino pan y vino para tener un pacto nuevo.

Cuando Abraham comió el pan y el vino internalizó un nuevo pacto, por eso él no pertenece al viejo o al nuevo pacto, le pertenece a Dios. Entonces, una vez que alguien toma la santa cena, es propiedad del Dios Altísimo. Durante su muerte, Jesús derramó su sangre y se convirtió en algo valioso.

1 Pedro 1:18: “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata”

Colosenses 2:14 “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”

Nadie puede vivir sino es por Jesús. No importa la condición en la que te encuentres. Nacer es un hogar cristiano te da ventajas, pero no te hace ser uno con Cristo, hay que nacer en una relación renovada y espontanea con Jesús. Debes tener una revelación mayor que el estándar de la sociedad. Jesús pagó por ti sin importar el lugar donde estabas, costeando un mismo precio por toda la humanidad, no hay superioridad ni inferioridad, sino humildad.

Romanos 3:22: “la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia.”

El pacto basado en la sangre de Cristo es igualdad, no es basado es una cúpula religiosa, porque los creyentes no son propiedad de esa organización sino de Jesús. El más grande no es quien tiene más o menos, es el más humilde.

Ustedes fueron rescatados de la forma de vida que les enseñaron sus padres ¡nadie tiene vida sin Jesús! Dios ve a todos como personas rescatadas, porque estábamos secuestrados por el diablo y el pecado.

Romanos 3:25-26 “a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. Con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.”

Jesús es el mejor abogado que te defiende de las acusaciones de Satanás. Las organizaciones deben estar al servicio de la Iglesia y dirigidas por Jesús.

La sangre de Jesús representa un pacto, no solo es para ahuyentar demonios sino para redimir cualquier área de tu vida. Dios no está interesado en manifestar tu pecado, sino justicia en tu vida.

Sé libre de la religión y el mandamiento, Jesús te justifica. Se acabaron las competencias del que más ora o ayuna, no veas tu disciplina, manifiesta tus frutos de vida.