“La Revelación de Jesús” “¡Jesús nos da una nueva vida!”



2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

No puedes tener una vida nueva, si no dejas tu pasado atrás, decide caminar con Jesús en vez de mantenerte en el pasado atrasando el propósito que Dios tiene para ti. Una vez que recibimos al Espíritu Santo le permitimos cambiar nuestra vana manera de vivir.

La conversión es cuando una persona que transitaba hacia la dirección equivocada, comienza a caminar hacia una nueva vida con Jesús. La senda del justo es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. La vida del cristiano debe ir en constante cambio y transformación.

Lo que daña al creyente es seguir viviendo igual, sin ningún cambio para bien en su vida, de esa manera pierde su balance. La vida cristiana consiste en mejorar progresivamente. Las cosas viejas pasaron, eso quedó atrás, porque ahora estamos en Cristo Jesús y somos nuevas criaturas. Hay que dejar lo que nos hace daño.

Solo un encuentro verdadero con Jesús puede cambiar a los venezolanos, por eso seguiremos anunciándole al país este mensaje, el único que transforma vidas para bien y para siempre. No podemos determinar el tiempo que cambia cada persona, el Espíritu Santo obra en cada individuo de manera diferente.

Todos tenemos debilidades, entonces nadie está en la posición de señalar las fallas del otro. Caer en tentación es nuestra responsabilidad, pero también es cierto que está en nosotros la decisión de avanzar o retroceder, todo aquel que recibe a Jesús en su corazón tiene la oportunidad de cambiar su vida.

Lucas 5:36 “Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.”

La mejor forma de ver lo que pasó, es fijar tu mirada en lo nuevo que tienes ahora. Jesús te hacer ver lo viejo para que sepas que tu bendición no está en retroceder, sino en avanzar. Hay un futuro esperándote en frente, atrás no conseguirás nada. Si Dios hubiera querido que miráramos hacia atrás, tuviéramos los ojos detrás de la cabeza, pero no es así, Él quiere que veamos al frente.

Es importante construir un futuro con lo nuevo y no edificarlo con lo viejo. Tu pasado no se parece a tu futuro, es totalmente diferente, es bueno y glorioso, nunca se parecerá a tu pasado. Debes hacer los cambios necesarios para ver ese futuro. Lo viejo y lo nuevo no tienen comunión.

No importa la edad que tengas, no te menosprecies porque tienes un futuro esperándote. Si vas a recordar el pasado, que sea lo bueno que viviste. La única manera que te separes de tu futuro es que te alejes de Jesús y eso no pasará.