“La Revelación de Jesús” “Jesús es la Vida”

Juan 14:6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Esta declaración de Jesús anula todo pacto que el hombre haya hecho para acercarse a Dios, tal como religión o cualquier otro tipo de acto. Debemos entender que el que tiene a Jesús tiene la verdad. La vida es más que respirar, trabajar o comer, ya que Jesús eleva las prioridades de la raza humana, porque la vida le pertenece a Dios. La humanidad puede imitar la vida, pero no tendrá vida, los que tratan de imitar la vida solo existen en la tierra como una planta o cualquier cosa creada.

No vivas en amargura, levántate y vive en la vida abundante y con la alegría de Jesús, pues aunque las circunstancias no parezcan estar a tu favor para los que aman a Jesús todo obra para bien. Espera con tus ojos y tu fe enfocada en Jesús que Él revertirá los planes del diablo para ponerlos a tu favor.

El que ama a Dios todas las cosas le ayudan a bien, no importa lo que el diablo haga en tu vida, Dios es especialista en convertir esa dificultad en victoria. A muchos le gustan las normas, disciplinas y doctrinas, pero solo Jesús da vida. Jesús nunca te dará lo peor, Él siempre te dará lo mejor. David clamaba a Dios diciendo: “Dame conforme a tus misericordias y no a mis iniquidades”, aquí vemos que David entendió que Dios nunca le daría algo malo, es decir, Él siempre te dará conforme a su amor y misericordia.

Si vas a una iglesia para aprender normas y doctrinas estás perdiendo el tiempo, porque Jesús no vino a la tierra para que tengas religión, sino para que tengas vida y vida en abundancia. Las personas que viven para cumplir con doctrinas siempre están amargadas, porque no tienen vida, tienen religión, pero el que tiene a Jesús en su corazón, tiene vida y gozo.

Dios te da los recursos para que seas feliz y el diablo te da herramientas para que te amargues, pero la decisión de ser feliz es tuya. Tienes que tomar una decisión, si, vivir con normas y doctrinas en la cabeza, o con Jesús en el corazón. Decide si prefieres agradar a Jesús o a tu carne al cumplir con las doctrinas. Toma una decisión basada en el amor, de servir a Jesús y de venir a la iglesia.

Jesús dijo: “Yo soy la Vida”, es decir que las normas y disciplinas no es vida, porque si no tienes una relación con Jesús no tendrás vida, podrás hacer cualquier mecánica religiosa, pero debes saber que solo serás salvo en el nombre de Jesús. Si no tienes a Jesús en tu corazón solo tienes religión, no vida. El que vive con Jesús en su vida es alegre, más el que no tiene a Jesús vive en amargura. Te digo hoy, vive alegre cada día porque Jesús es la Vida, ¡Él es mi vida!

El que tiene la vida de Jesús está siempre alegre, no se afana, espera en fe y con alegría. Quien tiene la vida de Jesús vive en Paz, aunque haya una tormenta a su alrededor, da aunque no tenga, porque se mueve amor, siempre espera lo mejor. Dios nunca te va a dar lo peor, Él siempre da lo mejor. Jesús es la Vida y la vida no te va a dar muerte, nadie puede esperar cosas malas de un Dios bueno.

Entendamos que el que tiene religión y normas nunca tendrá vida, pero el que tiene al Hijo de Dios en su corazón éste tendrá Vida. Cuando tienes a Jesús en tu corazón tus prioridades no serán buscar lo material, sino que tendrás anhelo de buscar y conocer a Jesús. Debes entender que cuando recibes a Jesús en tu corazón estás recibiendo Vida, no te estás uniendo a una religión o iglesia; por eso cuando prediques e invites a una persona a recibir a Jesús debes entender que no lo estás invitando a una religión sino que le estás dando la vida de Jesús.

Juan 10:10: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

La vida y la luz viven juntas, todo aquel que tiene vida, no vive en tinieblas, el que tiene a Jesús tiene vida y esa vida da luz. Por eso las tinieblas nunca prevalecerán contra ti, si tienes la vida y la luz de Jesús en tu corazón.