La Revelación de Jesús “El misterio de Cristo”

Efesios 3: 5 “misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu”

El misterio de Cristo solo se revela a través del Espíritu Santo. Jesús habita por la fe en nuestros corazones por eso el camino del cristiano es de avance,  cambio y  transformación regeneradora por medio del  Santo Espíritu, ¿te conectarás a una religión o a la vida de Jesús?

Es tan sencillo y tan complicado lo han hecho los hombres a través de los dogmas y normas que poco a poco fue alejando al creyente de la vida auténtica que significa ser cristiano. Usted recibió a Jesús no para sentirlo todos los días, sino para creer en Él todos los días.

2 Corintios 5:16-18 “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así (…) Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación”

Jesús es un misterio, y como tal, no puede ser conocido si solo te acercas a Él de vez en cuando. Jesús no puede ser un concepto o una simple información en la mente; necesitamos buscarle para conocerle. Esa búsqueda se inicia con una decisión, pues siempre buscaremos aquello que queremos, en tanto, nadie puede conocer a Jesús y tener revelación de Él, si no le busca.

Colosenses 1:26-27: “
el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria

Dios quiso que el misterio de Jesús le sea revelado a todo creyente, sin discriminación. Entonces, conocerle no está suscrito a un dogma, sino a tener el único deseo de hacerlo. La revelación de Jesús no se mide por cuanto hablamos de Él sino cuanto seguimos su ejemplo.

Colosenses 1:27 “a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”

¿Qué es la gloria de Dios? Es la intervención de Dios directa en nuestras circunstancias. El problema es que queremos ver la gloria a nuestra manera, pero Él hace como quiere. Esa gloria se manifiesta de continuo en nuestras vidas aunque no lo advirtamos. La condición para ver esta gloria es que Cristo habite en ti y Él lo hace a pesar de nuestras imperfecciones. Jesús vive en nosotros como templo y morada del Espíritu Santo.

Colosenses 2: 6-7: “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.”

Es necesario arraigarnos y sobreedificarnos en Jesús, confirmados en la fe y generando acciones de gracia, todo lo demás es sin valor.  A esto no se le puede anteponer normas o dogmas. Jesús nos amó y atrajo a Sí y de esta forma le recibimos. Este es un misterio que debe revelarse.