“La Revelación de Jesús” – “El Comienzo”

La idea de este mensaje, es que Jesús te sea revelado en todo tu ser. Jesús es el Rey de la Iglesia y las características de su Reino son diferentes a cualquier reino terrenal. El miedo nunca será un vehiculo para atraer a Dios, siempre será el amor.

Él resucitó y murió por amor. Cuando te sometes a Jesús, lo haces por amor. El amor es el vínculo perfecto y así debes unirte a Jesús, por eso es imposible hacerlo por medio del terror de irte al infierno.

La Revelación de Jesús es lo más importante porque la Iglesia es la imagen de Jesús. Cuando la Iglesia pierde esa imagen, pierde su sustancia y se convierte en una organización religiosa y sin vida. La casa de Dios debe ser un lugar para encontrarse con Jesús y cualquier otro interés es egoísta y fuera de la voluntad de Dios.

Jesús fue tolerante con los pecadores pero no con religiosos; porque Él sabía que con los pecadores se estaba iniciando un proceso de cambio, pero con los religiosos, no era así.

Cuando Jesús es levantado, Él atrae muchos hacia sí mismo. El problema es cuando las personas se acercan a Dios por otros intereses. Satanás te puede enredar en su trampa si desvías tu atención de Jesús.

La única manera de conocer a Jesús es por medio de su revelación, eso es de forma personal y se logra a través del Espíritu Santo y una relación estable y permanente con Jesús, no una relación esporádica.

Cuando alguien tiene una revelación de Jesús, da para el Reino de Dios y su obra, de acuerdo a su agradecimiento y amor. No lo hace por obligación.

Muchas iglesias están desviadas de la voluntad de Dios porque no tienen revelación de Jesús. El resultado de que muchas personas no quieran venir a la Iglesia, es porque los cristianos no han comunicado a Jesús con revelación. La iglesia debe manifestar la imagen de Jesús a las multitudes. Que asistas a la Iglesia y leas la Biblia, no son la garantía que tengas una revelación de Jesús.

Las personas no deben identificarte como cristiano por una manera de vestir, sino por una forma de vivir, eso solo lo puede hacer un creyente y una Iglesia que salen a demostrar a Jesús, no un dogma o a una persona, sino a Jesús.

Mateo 16: 13-15: “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?. Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Jesús vino a la tierra para cambiarla y encender un fuego. Si las personas tienen una visión errada de Jesús llegarán a las doctrinas religiosas, pero no a Jesús. Las personas deberían ver a los creyentes como lo más cercano a Jesús, no ser identificados como cristianos por una manera de vestir. El mundo conocerá a un Jesús verdadero, a través de una iglesia que sale a las calles y da amor.

Mateo 16:16-19: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

Pedro era impulsivo, tosco y según los eruditos sin formación académica, pero tal como dicen las Escrituras, Dios escogió lo vil y menospreciado para avergonzar a los sabios, por eso le plació que Pedro tuviera la revelación de Jesús por medio del Espíritu Santo. Toda persona que tiene una revelación de Jesús pasa de ser desventurado a bienaventurado.

La revelación de Jesús es lo que mantendrá a la Iglesia firme y estable. Toda persona que tiene un conocimiento de Cristo, no puede ser por historia o dogmas religiosos, sino por medio del Espíritu Santo. La Iglesia que prevalece, gana y a quien el infierno le teme, es la Iglesia que tiene revelación de Jesús.

Cuando tienes una revelación de Jesús tienes una autoridad delegada en la tierra y en cielo, como consecuencia de una relación con Dios. Jesús se hacia llamar “Hijo de hombre” e “Hijo de Dios” porque hacia referencia a la autoridad que tenía en el cielo y en la tierra. Luego que resucita, el Padre le da un nombre que es sobre todo nombre y le delega autoridad sobre el infierno.

Mateo 16:19: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.”

Los que pueden atar y desatar son los que tienen una revelación clara y nítida de Jesús. Para tener esa autoridad se debe tener una relación profunda con Dios. A medida que tengas una revelación de Jesús, irás aumentando en autoridad, perdón, bondad y benevolencia. Ajustarás tu ser a Jesús.