La Prueba de mi Herencia


Salmos 24:1-2: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos”.

Dios tiene el control de su creación, de igual forma tiene el control de lo que está sucediendo en Venezuela. ¡Creamos en Su Palabra! Estos tiempos no se escapan de Sus manos, aunque pensemos que todo lo que sucede está fuera de su alcance. Hay un propósito y un plan de Dios en las situaciones que estamos viviendo como iglesia y como país; esta es solo una antesala a lo que Él nos dará como herencia, y es el tiempo en que la iglesia empezará a reinar y ver lo que Él ha prometido por mucho tiempo.

Lo que está probado es lo que tiene el sello del Cielo.

Jesús dijo: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos”. (Mateo 22:14). Él llama a muchas personas, y durante ese tiempo de llamado, prueba el corazón. Cuando Dios nos llama, Él nos prueba para adaptarnos a los estándares de calidad del Cielo.

Tenemos el derecho de recibir todas las herencias que Dios ha dispuesto para nosotros, pero no las recibiremos hasta tener Su sello de aprobación. Él no prueba a gente perfecta, sino a aquella que es imperfecta, para capacitarla y que esté apta para manejar su herencia. Dios no puede darles una herencia a los inmaduros, porque no tendrán la capacidad para poder manejar la responsabilidad que les corresponde. Requerimos alcanzar cierta madurez para poder reclamar las herencias que Dios ha habilitado para nosotros.

Gálatas 3:29: “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”.

En el momento en que recibimos a Jesús, pasamos a ser parte de un linaje bendecido, que nos hace automáticamente hijos de Dios, y por ende, nos da el derecho a recibir una herencia. Sin embargo, mientras no seamos maduros espiritualmente, no la recibiremos.

Gálatas 4:1: “Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre”.

El tiempo en que nuestra herencia ha estado en manos de tutores y cuidadores en Venezuela, está llegando a su fin, porque Dios ha sometido a diferentes pruebas a su iglesia, para así, poder llevarla a un nivel de madurez e influencia, como la que vamos a recibir. El nivel de prueba que hoy tenemos en Venezuela, implica que la iglesia ha crecido tanto en madurez, que ya es grande, y que el tamaño de la herencia que recibiremos, es conforme al nivel que hemos alcanzado. ¡Lo que viene para nuestro país es algo grande!

Hay pruebas que vienen para examinar el fundamento sobre el cual hemos edificado nuestras vidas. Debemos fundamentar nuestras vidas únicamente en Jesús, para permanecer firmes después de la tormenta. Todo fundamento será probado.

1 Corintios 3: 10-13: “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará”.

Asimismo, hay otras pruebas que vienen para examinar lo que hemos construido encima de nuestro fundamento. Quizás nuestra base sea Jesús, pero si no somos dirigidos por Dios, construiremos con nuestras propias fuerzas, y esto nos hace fracasar. Esas pruebas son los procesos de Dios, que nos ayudan a desarrollar el carácter para estar listos cuando llegue el tiempo de recibir la herencia. Lo que Dios nos ha prometido requiere que tengamos carácter.