“La Permanencia en la Oración”

Cuando somos perseverantes, Dios nos provee nuevas fuerzas, es por eso que la persona que no permanece en Jesús, cuando viene el fuego de la prueba, se quema en él, y puede desvanecerse en ellas. Hay momentos cuando no recibimos todo lo que pedimos en oración, y es por causa de no mantener una relación con Él.

Juan: 15: 4-7: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. 

El problema de los creyentes es la inconstancia. Dios no quiere que lo visites simplemente, sino que Él desea que habites y permanezcas en Él.

1 Samuel: 2: 30: “Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco”. 

 Dios te bendecirá si permaneces en su honra y consagras tu vida a Él. Aunque Jesús quiera bendecirte, no podrá hacerlo si no mantienes una relación estrecha con Él. Llevemos a Jesús en nuestras vidas diarias y veremos su gloria y poder sobre nosotros. Actuemos en la integridad y en el testimonio de Jesucristo. La crítica ofensiva debe responderse en silencio, sonreír ante la adversidad, marca la diferencia, al igual que defendernos con sabiduría. El juzgar y criticar a una persona no define a aquella persona, sino directamente al que lo hace. Hagamos de Dios una habitación y no una religión, eso nos dará la mejor respuesta a nuestras oraciones, recibiendo honra en los tiempos de gloria que vendrán para nuestro país.

Proverbios: 2: 11-12:”La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades…”