“La paz del Espíritu Santo”

Una de las estrategias del mal es tratar de mantener a un pueblo ocupado en sobrevivir, más que en tener vida. El Espíritu Santo es el poder ejecutivo de Dios, Él tiene el poder de crear, pero no hace nada sin que el Padre se lo diga. El Espíritu Santo nunca se retira de ti y está contigo en el peor de los momentos, no solo te cuida, sino que te protege.

Juan 14:26-27: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”

La paz del Espíritu Santo es una manifestación exclusiva de Él y cuando la Escritura dice: “la paz os dejo”, está hablando del mismo Espíritu Santo, porque el Consolador es la paz. – ¿Quién puede entonces, entendiendo esto, y recibiendo al Espíritu Santo como el consolador y como la paz, estar en angustia o desesperación? – Nadie que tiene al Espíritu Santo en su vida puede vivir en zozobra; tal vez, no sabe qué pasará mañana, pero tiene consigo la paz, y con esa paz vive, porque el Espíritu Santo está consigo todos los días hasta el fin. La población puede vivir en zozobra, pero la Iglesia no, porque ella tiene al Espíritu Santo y Él es la paz.

Gálatas 5:22: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe…”

Según este verso, la paz no es una manifestación emocional, no se refiere a un estado emocional, sino a uno espiritual, y por ser un fruto del Espíritu Santo, sabes que tu paz está basada en el hecho de que Dios tiene tu vida en sus manos. Si la paz es un fruto del Espíritu Santo, y la paz es Él, mientras más te relaciones con Él, más lleno serás cada día de esa paz. La paz de Dios no se circunscribe a la mente, sino al Espíritu, por esa razón no podemos acceder a ella por otra vía que no sean las herramientas espirituales, como la oración, la meditación, la soledad con el Espíritu Santo. No trates de acceder al Espíritu Santo por otras líneas, aunque Él puede venir a ti por las líneas que quiera, porque Él es Dios y puede manifestarse de cualquier forma a tu vida.

Cuando alguien está lleno del Espíritu Santo y tiene una relación estrecha con Él puede callar sus pensamientos, incluso su corazón cuando el sentimiento viene de una emoción y no de una manifestación del Espíritu Santo. Esta es la base de cualquier victoria en la tierra, porque el Padre está arriba en el tercer cielo, el Hijo sentado a la diestra del Padre, pero aquí contigo está el Espíritu Santo, ¡Él es todo aquí en la tierra!

Quien tiene la paz de Dios en su corazón, tendrá la autoridad para callar la tormenta – si crees esto, empieza a buscar una mejor relación con el Espíritu Santo, porque el único que estará contigo en el día malo será Él. –