“La oración: un acto de fe” (Servicio de Oración)

La oración nos da estrategias para vencer en el día malo.

 Jueces 6:11-13 “Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas.Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.  Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto?¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas”.

Dios es firme en lo que Él ha dicho y ha planeado. A pesar de que Gedeón estaba dudando de lo que el Ángel le estaba hablando, Dios mismo le dijo: “Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?” (Jueces 6:14). Dios estaba mostrándole a Gedeón que Él permanecía fiel a su promesa, haciéndole entender que él había sido escogido para librar al pueblo de Israel. Por la gracia de Dios fuimos escogidos para salvar a nuestro país. Dios te está mirando. ¡Tú no estás desamparado! Predicaremos y anunciaremos de la libertad que nos da Jesús sin temor, porque Él mismo es quien nos envía.

 Jueces 6:15-16: “Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre”.

 En otras palabras, Gedeón le estaba explicando a Dios que él era el menos indicado para aquella misión de la que le hablaba, ya que a sus ojos humanos era el menos apto. Gedeón se creía el más pobre en todos los sentidos, pero esto no detuvo a Dios. Él lo animó para levantarse a luchar porque quien le daría la victoria sería ÉL mismo. No hay límites para una iglesia que se congrega para orar y se rinde al plan de Dios, creyendo en Él, para tomar su mano y finalmente vencer a cada enemigo como a uno solo. No importa cuántos problemas estés enfrentando en este momento, la promesa de Dios es que los derrotarás a todos.

 Hay personas que te seguirán por cuanto el Espíritu Santo está contigo. En dos oportunidades vemos en este pasaje, “Y Gedeón dijo a Dios” y así mismo, vemos dos veces que dice “Y Dios dijo a Gedeón”. Cada vez que ores, Dios te dará las estrategias que necesites; pero para esto se requiere la oración urgentemente.

 Cada promesa, Dios las anuncia como ya dadas. Quizá no veas el resultado que esperas, pero para arrebatar las bendiciones y las promesas de Dios se necesita orar, creer y buscarlas en la presencia de Dios.

Jueces 7:10-11, “Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento, y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento. Y él descendió con Fura su criado hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el campamento, y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento. Y él descendió con Fura su criado hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el campamento”.

 No te condenes a ti mismo si en algún momento tienes temor y si tu fe flaquea, lo mismo le pasó a Gedeón, pero no dejó de obedecer. ¡Nunca dudes de las palabras de Dios!

 Jueces 7:14-15 “Y su compañero respondió y dijo: Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas con todo el campamento. Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos”.

 Cuando Gedeón escuchó lo que hablaban los hombres del pueblo enemigo, recobró ánimo, pues descubrió que a lo que él temía más bien le estaba temiendo a él, pues Dios había revertido el diagnóstico. Esto lo ayudó a impulsar a sus compañeros a levantarse para pelear, pues le había sido revelado Quién estaba con ellos.

 ¿Cuándo comenzó este proceso con Gedeón?

 Jueces 6:7: “Y cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová, a causa de los madianitas”.

 Todo inició cuando los hijos de Israel clamaron. Cuando el pueblo de Dios clama, Él envía ángeles a su favor que pelean. Para esto, es necesario que nos levantemos a poseer esta tierra – Venezuela – que El Señor nos ha entregado en las manos. ¡NO DESMAYES! ¡Levántate a seguir predicando, a seguir sirviendo, a seguir buscando el rostro de Jesús! ¡Dios está con nosotros!

 Estas situaciones no son para muerte, sino para ver la Gloria de Dios manifestarse en medio nuestro. Cuando Dios te introduce en un proceso, no es para verte morir, sino para fortalecerte y usarte con mayor poder con las armas y herramientas del Cielo, que tienen un poder sobrenatural para vencer todo lo que enfrentes.