“La oración que no se contamina” (Servicio de Oración)



“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” 2 Crónicas 7:14

Podemos orar todos los días, pero la oración está precedida de varias cosas, entre ellas, la humillación. Si no nos humillamos y no reconocemos que necesitamos de Jesús, nuestra oración es en vano.

Si queremos mover a Dios a favor de Venezuela, debemos agregarle a nuestra oración la humillación y el apartarnos de los malos caminos.

Hay presiones y problemas en nuestras vidas, pero son la señal de que algo grande esta por suceder y por eso debemos estar apercibidos orando en todo tiempo.

“Y estas mis palabras con que he orado delante de Jehová, estén cerca de Jehová nuestro Dios de día y de noche, para que él proteja la causa de su siervo y de su pueblo Israel, cada cosa en su tiempo” 1 Reyes 8:59

Este verso habla de que la constancia de la oración hace que Dios proteja su visión en nosotros que es llevar a Venezuela a los pies de Jesús. Hay un tiempo de gloria que se aproxima, pero solo se manifestará gracias a nuestra oración.

¡Debemos esforzarnos! La vida con Jesús requiere esfuerzo y constancia en la oración. Dios se está levantando en medio de las circunstancias como poderoso gigante, pero Él quiere que oremos, ese es el fundamento en todo lo que hagamos.

Hay que orar sin cesar, humillarnos y apartarnos de los malos caminos.

Lucas 22:46 “y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.”

Hay gente que está dormida en la oración ¡hay que levantarnos! Aunque no quieras, esfuérzate y ora.

2 Crónicas 33:13 “Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.”

Dios se está levantando en medio de la circunstancia como poderoso gigante, pero Él quiere que oremos, ese es el fundamento en todo lo que hagamos. Para recibir una bendición, debemos actuar en la oración.

Mateo 25:39-41 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú (…) Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

Jesús oró tres veces en el Getsemaní, Él se superpuso a sus emociones y sus deseos para orar al Padre y que se hiciera la voluntad del cielo. Aunque estés afligido y con problemas, ora como lo hizo Jesús. Oremos y velemos, para que no entremos en tentación, pero si caemos, Dios nos levantará.