“La oración que produce una fe violenta”

Mateo 11:12: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.”

El tiempo de Dios para Venezuela está en nuestras manos y necesitamos halarlo, arrebatarlo y ejercer la autoridad que Dios nos ha dado para ver su milagro, no nuestros sueños materiales;  entendamos que el milagro de Dios se llama Venezuela. Juan el Bautista proclamó el reino de los cielos, él decía “arrepentíos y convertíos porque el reino de los cielos se ha acercado” e inmediatamente que proclamamos está palabra se ejerce una violencia espiritual y en esta nación se ha ejercido una violencia espiritual desde que decidimos proclamar que el reino de los cielos se ha acercado a Venezuela; ha nacido un ejército que en cualquier rincón de Venezuela proclama arrepentíos y convertíos porque el reino de los cielos se ha acercado.

Esta situación de país ha querido mermar nuestra impetuosidad, nuestro denuedo y gallardía para establecer el reino de los cielos y necesitamos ejercer una violencia espiritual desde adentro, para poder ver lo que Dios nos ha prometido. Moisés clamó a Dios, y entonces Dios le dijo por qué clamas a mí, le mostró la vara y le expresó “toma tu vara” y esa vara representa la Palabra de Dios, la autoridad que Él nos ha dado como hijos suyos, pero para volver a utilizar esa violencia espiritual y ese denuedo para proclamar el evangelio de Jesús, necesitamos orar desde adentro; porque las circunstancias difíciles intentan acorralarnos, pero Dios nos dice toma tu vara y abre ese mar, el mar está delante de ti y Faraón está detrás, pero tienes una vara, tienes una autoridad, tienes una palabra y muchísimas promesas que te respaldan y Dios necesita que se nos revele que las tenemos.

En las manos de Dios están nuestros tiempos, pero Él ha decidido entregarnos sus tiempos y depende de nosotros y de nuestra fe; Satanás quiere confundirnos y cegarnos en el momento en que oramos, quiere quitar nuestra persistencia para que no ejerzamos fe violenta, la cual viene como consecuencia de una oración violenta. Dice la Biblia que la oración eficaz del justo puede mucho y la eficacia tiene que ver con perseverancia, con persistencia, pero Satanás quiere quitárnosla con desanimo, con tristeza, con falta de amor por el país, por las almas, inclusive en nuestros hogares para que miremos lo que se ve y andemos por vista y no por fe, pero Dios en su inmenso amor y misericordia nos envío a su Espíritu Santo quien nos ayuda en nuestra debilidad.

Satanás quiere apagar ese denuedo, esa característica que ha tenido la Iglesia para predicar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo, para que nos enfoquemos en otras cosas, pero hay un país que está clamando, hay un país que se está doliendo por lo que está aconteciendo y toda Venezuela gime por la manifestación gloriosa de los hijos de Dios, y el Espíritu Santo quiere usar nuestro corazón y que seamos sensibles al clamor que Jesús está realizando ante el Padre a favor de Venezuela. Si gobernamos espiritualmente esta nación, la gobernaremos naturalmente, porque lo espiritual es primero y la fe violenta no retrocede, siempre va hacia delante y no se conforma con lo que ve. En nuestras manos está el tiempo de Dios, tú y yo decidimos lo que va a acontecer en esta nación, en el nombre de Jesús, no en el nombre de nosotros. La fe violenta ejerce una obediencia radical, no mira si siente o no. Vamos a salvar esta nación en el nombre de Jesús con nuestra oración, persistiendo y nunca desmayando porque mayor es el que está en nosotros.