“La oración de testimonio”

Hay una diferencia entre hablar de Dios y testificar de Él, nadie puede testificar de alguien que no ha visto. La oración de los que realmente influencian el cielo es la oración de los verdaderos intercesores. Son los verdaderos intercesores aquellos que aman a Dios y con hechos lo demuestran, los que oran, no solo con sus palabras, sino con su testimonio; esto convierte a las oraciones en efectivas. Hay gente que adora pero no es verdadero adorador, pues no guardan un testimonio para Dios.

 Una vida que demuestra el amor al servir a otros, a darse a los demás sin límites, ayunar por otros sin nada a cambio, más que el deseo de agradar a Dios, es una vida que da testimonio de verdadera adoración, y al orar, agrada el corazón de Dios. Es nuestro testimonio de amor, lo que tenemos para orar y esto da poder a nuestras oraciones.

No es solo una poderosa predicación, sino el testimonio del amor de Jesús que estamos experimentando y mostrando el que convierte nuestra oraciones en milagros. Hay que estar ocupados haciendo lo que Dios nos llamó a hacer. Los que aman y obedecen tienen un gran galardón. El Cielo responde ante los hombres y mujeres, que con amor, oran con un testimonio verdadero.

El Evangelio Cambia no solo predica, sino que da testimonio con su servicio, demostrando el amor de Jesús. Se trata de un testimonio verdadero que influencia el cielo. Es nuestra oración la que mueve el cielo a nuestro favor, y el poder lo da una vida con testimonio de amor verdadero.