“La importancia de la oración para no rendirse”

Jesús fue tentado en todo, pero no pecó, Él también fue tentado para dejar de resistir, pero se mantuvo firme orando para poder permanecer en su posición; si tú no oras, no podrás permanecer en la posición que dice la Biblia.

Santiago 4:7-8: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”

Debemos aceptar de Dios lo que nos gusta, y lo que no, también; muchas veces tendemos a aceptar lo que nos gusta, pero lo que no, lo rechazamos. Someterse a Dios es aceptar todo lo que Él tiene para ti, incluso lo que no entiendes. Santiago aprendió esto de Jesús, que aunque estaba angustiado y con deseos de renunciar, permaneció orando, porque eso es lo que hace alguien que quiere prevalecer, se mantiene orando, aun cuando está siendo atacado.

Aunque la carne es débil, el Espíritu Santo que está en ti siempre está listo para clamar. Cuando oras, transfieres tus cargas a Dios. Jesús resistió el deseo de renunciar en el Getsemaní, orando, firme en su posición, porque Él sabía el propósito que tenía que cumplir en esta tierra, y solo por la oración pudo decir: “Hágase tu voluntad”, eso es someterse a Dios, rendir tu voluntad a la de Él.

La forma de resistir al diablo es orando; si quieres mantenerte firme, ora. No te rindas, Dios no ha terminado contigo, y tienes que mantenerte en esta batalla resistiendo y orando, porque no hay otra forma de resistir. Mientras te mantengas orando, estarás firme, tendrás raíces profundas y serás como una palmera que, aunque el viento la azota y se dobla, y pareciera que se cae, pero al pasar el viento, esta vuelve a estar firme.

Orando es que podrás vencer la tentación; orando sin cesar vas a prevalecer. Mientras te mantengas firme en tu posición, vas a resistir, y esa tormenta pasará y tú prevalecerás. Aprende el método de Jesús para soportar las tormentas, vencer el deseo de renunciar, soportar el día malo y resistir, ese método es la oración. No ores solamente cuando todo está bien, sino que, aumenta tu oración cuando todo ande mal y no tengas el deseo de hacerlo, así vencerás y prevalecerás.Principio del formulario

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