“La importancia de la oración” (Servicio de Oración)



En un año como este es cuando la iglesia tiene que cuidar su obediencia y apego a la palabra de Dios. Si lo hacemos no seremos avergonzados.

Para combatir a Satanás nuestras armas son espirituales poderosas en Dios para lograr la destrucción de una fortaleza maligna. El país está afrontando situaciones donde la iglesia no puede dormirse, sabiendo que la fe no niega la realidad de las cosas sino que las cambia. Tenemos que levantarnos y tomar las armas espirituales que Dios nos ha dado y la más poderosa es la oración, no se puede estar desenfocado en los tiempos que estamos viviendo.

Usted no puede poner la carga de una gandola en un Volkswagen, se destruiría, así mismo tenemos que hacer en la oración, debe ser más grande nuestra oración que la situación para vencer lo que se está levantando en este 2016.

Jesús oró con más intensidad en el Getsemaní que como lo estaba haciendo antes. Esa oración hizo que Él venciera su situación y en la cruz se consolidó lo que había orado. Una persona que no lleva una vida de oración, al venir la dificultad le costará superarla porque no tiene la estructura para vencerla.

Los discípulos no tenían una vida de oración y por eso se quedaron dormidos en el Getsemaní y no pudieron orar con Jesús por lo menos una hora. Por ello no sabían que venía un tiempo difícil y no lo discernían porque no oraban. Si Pedro hubiera orado, posteriormente no habría negado a Jesús, eso demuestra que en los momentos difíciles nuestra fe es probada.

Entonces si oras, cuando estés en medio de la adversidad le dirás a tu humanidad que no se hará tu voluntad sino la de Dios. Si no llevas una vida de oración cuando venga el día malo le correrás a dicha situación, pero si oras con persistencia le harás frente a esa circunstancia.

El diablo está muy claro de lo que está haciendo y la iglesia debe saber cómo lo va a combatir. La iglesia que no ore va a entrar en una situación de la que no saldrá. Daniel llevaba una vida de oración y el diablo trató de dañarla ya que le prohibieron orar, pero él discernió lo que venía y oró más intensamente. Como iglesia debemos reforzar más las estacas de la oración.