“La Determinación de una Generación”

La multitud dio voces para que soltaran a Barrabás en lugar de Jesús. Pilatos quería que eligieran a Jesús, tres veces lo intentó, pero fue fallido, la multitud instaba que fuera crucificado. Después de que Jesús les hubiera sanado, ayudado y estado con ellos, esta multitud quería crucificar a Jesús. La decepción es una de las cosas con las que tenemos que batallar en un tiempo como el que vivimos hoy, en el que los liderazgos son tan atacados y se busca su descrédito. La Palabra habla de que por sus frutos los conoceréis, no hay otra forma. ¡Tenemos que ser sabios! Solo detenernos podría evitar los ataques, pero ¡no nos detendremos!

Si usted determina algo, será capaz de hacer renuncias para lograrlo; sin importar cuántos ataques, o situaciones se presenten. Estamos determinados a predicar a Jesús, y no podemos ponernos en una posición emocional. No permita que comentarios dañen su corazón. No se puede esconder todo el bien que se le ha hecho al país, que con determinación y devoción se ha realizado, por simples comentarios.

La religión es un demonio, por tanto, no proviene de Dios. Es un instrumento de manipulación a las masas, impulsada por el temor. Esta generación no caerá nunca más en la religión. Solo Jesús puede destruir el pecado en la gente, no normas, ni dogmas. Estamos determinados, y esto es un don de Dios, pues no muchos avanzan en medio de tanta persecución. El Espíritu Santo es quien nos da estabilidad, y con ello, el poder ser determinado. Nadie después de conocer a Jesús, y haber determinado seguir a Jesús, puede dejar de hacerlo; por nada se apartará de Él.

Cuando determino algo en Dios, mi futuro es luz, porque mi conexión depende del cielo, no de la tierra.

Tenemos un ejemplo en Job, quien hizo una determinación tan profunda que hasta sorprendió a Satanás. Él dijo: “aunque – Dios – me matara, en Él esperaré”. Esta determinación hizo que él culminara su ciclo de prueba y que Dios le duplicara todas las cosas que había perdido. Esto sucede con quienes determinan sus vidas en Dios.

Mi estabilidad no depende de la aceptación de la gente, sino de la aceptación de Dios.

Me impacta, igualmente, la determinación de Pablo de no casarse para no tener estorbos para servirle a Dios.

Esta determinación le llevó a extender el mensaje de Jesús más allá que cualquier otro de los apóstoles. Pablo declaró: “ya no vivo yo, Cristo vive en mí…” y “para mí, el morir es ganancia”; de manera que, el diablo poco podía hacer con Pablo, pues, ¿quién puede matar a un muerto? También afirmó: “Ligado yo en Espíritu”, no puede ligarse a Dios de forma emocional, sino espiritual. La Iglesia no es un club, quien a ella viene, debe venir por Dios.

¿Hasta dónde estás ligado con Dios a este Evangelio? ¿Es por conveniencia personal o emoción? El compromiso y determinación es ir hasta las últimas consecuencias por este Evangelio, que por sentido de pertenencia es: “mi evangelio”

Hechos 20:22-24 “ Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

Pablo afirmó: “Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.”

Esta fue la determinación con la que el apóstol se encaminó a Jerusalén a cumplir la voluntad de Dios. Para Pablo su destino era Jerusalén; así también, hay un lugar para ti, y el lugar de tu destino es el lugar de tu bendición. Estar en ese lugar te dará vida; tal vez estar en otro lugar te dará cosas, pero no vida.

Sadrac, Mesac y Abed – nego, compañeros de Daniel fueron puestos al frente de la administración de los negocios del reino. A estos tres jóvenes les fue cambiado el nombre, asumiendo el sistema, pero sin cambiar su identidad. Esta fue su determinación. Enemigos de ellos tendieron una trampa para quitarlos del medio y echarle mano a los negocios del reino, diciéndole al Rey que hiciera adorar su imagen y el que no lo hiciera fuese echado al horno de fuego. Cuando llegó el momento, estos jóvenes no se arrodillaron.

Su integridad para con Dios y determinación les impedían doblegarse a este sistema y cambiar sus valores e identidad. El Rey se enfureció, y mandó a calentar el horno hasta siete veces más. Los jóvenes les dijeron: el Dios al que servimos nos librará y si no, tampoco nos arrodillaremos ante su estatua. ¡Esto es determinación! Ellos fueron echados al horno amarrados de pies y de manos y los que los echaron se quemaron; pero de ellos, el fuego solo quemó sus ataduras. Todo el pueblo estaba en pie, la mayoría sabiendo que estos jóvenes eran inocentes. El rey, a cierta distancia podía ver lo que ocurría, se para, camina a un lado ya otro, llama a sus principales, pregunta: ¿A cuántos echaron? Le responden: a tres. El rey, sorprendido, dice: no los veo quemándose, ni quejándose y de paso, veo a cuatro hombres. Ese fuego viene sobre los jóvenes, y lo que está pasando traerá una mayor determinación en predicar a Jesús en El Evangelio Cambia. El rey teme, los jóvenes fueron sacados del horno, y ni siquiera sus ropas olían a humo.

Este rey representa un sistema, los jóvenes están en ese sistema, pero mantienen su identidad, y así, este rey declara que el Dios de estos jóvenes sea adorado y todos se conviertan a Él. Así sucederá en nuestra nación, la gente se volverá a Jesús por cómo nuestra juventud manifestará a Jesús en sus vidas. Vamos a seguir llevando este Evangelio a todo lugar de este país y fuera de él. ¡Vienen días de gloria para este país! ¡Esta es la determinación de una generación!