“La decisión de vivir por fe”

1 Juan 5:4: “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.”

Hay algo en la vida de los que han decidido creer en Dios, que se levanta cuando viene la prueba, es una actitud de correr a la fe, una actitud y un carácter de buscar respuestas donde las hay, la fe no es para mañana, no es para algo que va a acontecer en tiempos futuros, la fe empieza a traernos respuestas, introduciéndonos en el ahora de Dios, porque en el momento en que creemos, entramos a vivir en la atmosfera de Dios, ya que, Él vive en un eterno presente y las cosas en Él no serán, son. Nuestra victoria es ahora, nuestra bendición, nuestro milagro y sanidad son ahora; hay muchas cosas que nos perdemos porque no tenemos la perspectiva correcta a través de la fe, de que ya nos pertenecen. Por la fe somos dueños de las cosas que Dios nos ha entregado, mirémosla como la solución a las cosas que necesitamos.

Es necesario que empecemos a pensar en las victorias de las que ya somos dueños, de las que por medio de la fe nos hemos apropiado, conociendo que somos más que vencedores, y que en la cruz del calvario y en la resurrección de Cristo fue consumada la victoria de nuestra bendición, salvación, prosperidad, sanidad y de todo lo que estamos esperando, es por eso que la fe es la respuesta a la que van a correr todos aquellos que tienen un carácter espiritual, porque ellos saben que allí encontrarán las respuestas.

La fe es un espíritu que viene a aquellos que toman la decisión de creer hasta el final, si resistimos a este espíritu quedaremos en nuestra propia habilidad y fuerzas, decidiendo con nuestra mente o bolsillo, pero debemos decidir con nuestra fe. Si somos dirigidos por la fe, creeremos a lo que Dios hable y nada nos será imposible; no podemos entregarnos a la situación que estamos viviendo, porque si el diablo ve que nuestra reacción ante el problema es queja, temor, miedo e incredulidad, seguirán viniendo situaciones que van a atormentar nuestra vida de aquí en adelante, aunque cambie la situación económica, debemos definir nuestro futuro en medio de la circunstancia, reaccionando con una fe que le haga pensar al enemigo dos veces antes de volver a meterse con nosotros.

La fe funciona, está vigente y es para el ahora, dice la Biblia “es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. La fe nos introduce en una realidad de que las cosas son nuestras y que debemos salir a buscarlas, la fe busca y reclama lo que ya nos pertenece. Cuando formamos un carácter de fe, la prueba nos inspira, el reto nos mueve, la presión es la que nos hace reaccionar de manera correcta. En el momento que reaccionamos con fe enviamos un mensaje al infierno, si fe es la victoria que ha vencido al mundo, le estamos diciendo al enemigo piensa bien antes de meterte con nosotros, la fe nos lleva a tomar una reacción y una actitud. Le decimos al enemigo, tu a mí no me vas a paralizar, si no desarrollamos ese carácter de fe, nos convertiremos en personas a las que constantemente les ganará la debilidad. La fe siempre necesitará de un reto para ser activada y acelerada.