“La bendición del hombre justo”

La justicia no es una teoría, es práctica, por ello, debe ser practicada para poder recibir del cielo la bendición que Dios ha prometido para los que le aman. Dios ama al justo y vela por él; ahora, no debemos pensar que ser justo es simplemente un asunto teórico o religioso, en el que solo mirándonos a través de la sangre de Jesús automáticamente seremos totalmente justos, sino que es el inicio de una vida de justicia.

Cristo que fue justo en todas sus obras, coronó al hombre con esa justicia que practicó, pero también nos ha dejado a su Espíritu  Santo y su Palabra para que caminemos en la misma justicia y podamos desarrollar la misma autoridad que Él desarrolló, caminando con el Espíritu Santo, guardando todos los mandamientos del Padre y haciendo su voluntad. Si nosotros somos hijos de Dios debemos seguir las pisadas de Jesús y practicar la justicia como Él la practicó.

Mateo 5:19-20: “De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.”

Debemos honrar la sangre y el sacrificio de Cristo que nos ha hecho perfectos para siempre, pero no podemos pensar que esa perfección es solo algo invisible, tiene que manifestarse y dejarse ver con obras, por eso es que la justicia debe ser practicable para que los hombres puedan reconocer la obra que Jesús ha hecho en nuestros corazones.

Mateo 5:10: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”

Hay una justicia que cuando es practicada puede generar persecución por parte de Satanás, puesto que está basada el modelo de la vida de Jesús. Es necesario que se cumpla toda justicia aunque aparentemente provoque algo negativo. El hombre justo siempre será bendito, prosperado, exaltado, librado y obtendrá lo que desea. Necesitamos entender que el camino del evangelio y la gracia de Dios es un camino de justicia que se debe practicar con la gracia, poder y ayuda del Espíritu Santo.

Salmo 34:17-22: “Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.  Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová. El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado. Matará al malo la maldad, Y los que aborrecen al justo serán condenados.  Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.”

La primera bendición que tenemos a causa de vivir en justicia, es que Dios oye nuestras oraciones, porque aunque muchas sean las aflicciones que rodeen al justo, de todas ellas le librará Jehová. Es por ello que no debemos renunciar al camino de justicia, que es el que te bendice y acerca a Dios. Camina en justicia y tu oración va a ir como un cohete a la presencia de Dios; si quieres que tu oración sea poderosa para ser librado de los peligros de este mundo debes ser justo. Si quieres orar por cualquier razón, primero se debe arreglar el corazón y el camino de justicia debe reinar dentro de ti. Tus oraciones serán respondidas si pides conforme a la voluntad de Dios, porque si tu corazón es justo, pedirás lo correcto y entonces Dios responderá la oración.

1 Pedro 3: 10-14: “Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis.”

Salmo 37:25: “Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan.”

La segunda bendición que tenemos a causa de vivir en justicia, es que Jehová será el amparo del justo. Un hombre que camina en justicia jamás será desamparado en medio de sus necesidades ni sus hijos mendigaran pan, porque todo hombre justo recibe el amparo de Dios por causa de honrar el camino del Señor en su corazón.

Salmo 37:37-38: “Considera al íntegro, y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de paz. Mas los transgresores serán todos a una destruidos; La posteridad de los impíos será extinguida.”

 

La tercera bendición que tenemos a causa de vivir en justicia, es que tendremos un final dichoso. Dios no quiere maldición para ti ni para tu familia, y es por eso que nos llama a una vida de integridad, de justicia y de rectitud.

Salmo 64:10: “Se alegrará el justo en Jehová, y confiará en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón.”

La cuarta bendición para el que vive en justicia, es que Jehová será su confianza. Si queremos vivir en gloria, en protección y en autoridad, nuestra confianza no debe estar en las habilidades o capacidades propias sino en Dios y en su Palabra. Es necesario agradarle y hacer su voluntad hoy para que recibamos su recompensa mañana. Si queremos la victoria en los problemas y desafíos, debemos mirar la luz del Señor.

En quinto lugar, el poder del justo será exaltado, nuestro Dios es más poderoso que las cosas que nos rodean y que todo lo que nos pueda acontecer en la vida. Él nos sacará adelante porque el ama la justicia y al justo.

 Salmo 75:10: “Quebrantaré todo el poderío de los pecadores, Pero el poder del justo será exaltado.”

Debemos ir por el camino de justicia más profundamente, de esa forma Dios exaltará nuestro poder y Cristo es nuestro poder. No importa que tan minimizado te sientas en este momento, si caminas por el camino de justicia, Dios exaltará tu poder. ¡Siempre el justo será exaltado!

Salmo 97:11-12: “Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón. Alegraos, justos, en Jehová, Y alabad la memoria de su santidad.”

En sexto lugar, no hay oscuridad para el justo. Necesitamos la luz de la Palabra, la luz está sembrada para el justo, y es el Espíritu de Cristo, pero podemos contristarlo, entristecerlo y hacer que se aleje de  nosotros; tenemos que guardar el corazón para que esa luz maravillosa que es el Espíritu Santo se mantenga guiando nuestros pasos para que hagamos la voluntad de Dios y no lo contrario. La luz está sembrada para el justo.

Proverbios 10:24: “Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.”

En séptimo lugar, al justo le es dado lo que desea. Cuando una persona camina sin justicia ni rectitud, siempre teme del mal porque en su corazón no hay confianza, por eso el justo vive confiado como un león, por el hecho de que se comporta de acuerdo a la Palabra. Cuando te conduces por la Palabra y por las obras que Él indica, cuando deseas algo, Dios lo concede. Todo hombre justo siempre tendrá la bendición de Dios aunque no la pida.

Proverbios 11:31: “Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador!”

En octavo lugar, el justo será recompensado en la tierra. Cuando llegamos al cielo vamos a disfrutar la eternidad y la gloria de Dios, pero mientras estemos aquí en la tierra tenemos que disfrutar las bendiciones del pacto y las promesas que ha prometido para los que le aman. El que camina en justicia será recompensado en la tierra, debemos caminar en justicia y cada día esperar la gracia, y la manifestación del poder de Dios. ¡Dios nos va a bendecir acá en la tierra a través del camino de la justicia!