“La angustia que precede un milagro”

Nuestro premio es grande en el cielo. No mires las burlas y críticas mira el galardón. Mira lo que la Biblia dice porque grandes cosas vienen. Aunque padezcamos angustias, persecuciones y dolor Jesús garantizó nuestro futuro, murió en una cruz no para que vivamos enfermos, su sangre derramada tiene el poder de sanarnos, dice la Biblia que “al que al hijo del hombre libertare será verdaderamente libre”. Tú futuro en la tierra no es para que vivas en angustia, si naciste pobre no es para que mueras pobre, Él se empobreció para que seas enriquecido. Debemos entender que las pruebas que llegan a la vida del que tiene a Jesús son anuncios de que sus milagros están por llegar.

Apocalipsis 12:1-2: “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.”

Todo lo que Dios va a hacer en la tierra lo va a pasar por el vientre de la Iglesia. Cuando la Iglesia está sometida a angustia anuncia que viene un poderoso milagroso. Lo que antecede la aflicción de la Iglesia es la gloria de Dios. Los dolores que sufre una mujer antes de dar a luz no son para muerte, antes bien, esos dolores quieren decir que viene algo grande. Si lo viéramos así, fuéramos gozosos en la tribulación porque la aflicción de un creyente no viene para destruirlo. La mujer se prepara para los dolores de alumbramiento, para recibir lo que viene, cuando el momento llega, con gozo lo sufre porque su milagro está por llegar. La aflicción es para edificación y lo que se lleva en el vientre es lo que Dios trae para la tierra.

Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. La condenación es algo que hiciste en el pasado que afecta tu futuro, pero en Cristo no hay condenación, si estás en aflicción no eres condenado a vivir así, son momentos breves y temporales. La aflicción muchas veces viene en consecuencia de una oración “Señor bendíceme” entonces Dios tiene que enviar procesos para capacitarte y así recibirla. A José las aflicciones le estaban formando el corazón de un líder para gobernar con sabiduría una nación. Jesús antes de experimentar el poder de resurrección experimentó la muerte, no hay días de gloria sin aflicción, la Iglesia tiene que entender que lo que ahora está pasando son dolores de alumbramiento. Todo está perdido dicen muchos, pero no, todo está ganado, solo debes creer porque la Iglesia está preparada para ver los días de gloria.

Juan 9:1-2: “Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?”

Los discípulos le pedían una explicación a Jesús y cuando una persona está en angustia pide explicación a Dios, todos queremos saber por qué, pero esa no es la pregunta más inteligente, sino esta, cómo salgo de ella, Dios con toda prueba, da la salida. El sistema religioso quiere saber si la condición viene por algo que este hizo en el pasado. La respuesta de Jesús fue no es que pecó éste o sus padres, porque cuando llegamos a Jesús no importa el pasado, lo que ahora viene es para que el nombre de Dios sea glorificado, va a ser usado para dar la gloria a Dios porque a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien.

Tres jóvenes en el tiempo del rey Nabucodonosor que fueron lanzados al horno de fuego no preguntaron por qué a nosotros, ellos entendieron que algo bueno vendría y de allí salieron a una promoción. Daniel entró al foso siendo un gobernador, mas luego salió siendo el segundo después  del Rey. Juan vio a la Iglesia como una luz resplandeciente, la luz no es para ser escondida, sino para ser puesta en alto, la corona de espinas anuncia que viene la de oro, cada angustia anuncia que vienen días de gloria, es la forma de como Dios procesa a la Iglesia.

Hebreos 11:30-34: “Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días. Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz. ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.”

La fe fue producto de un proceso, dice la Biblia que por fe conquistaron reinos y que te pondrá Jehová por cabeza y no por la cola, estarás encima no debajo. Este mundo prefiere hechiceros y santeros en vez de creyentes, los religiosos de aquel tiempo prefirieron soltar a barrabas y crucificar al Mesías. El  enemigo quiere intimidarnos con lo que vemos y oímos pero lo que Dios ha dicho en su Palabra se cumplirá, nosotros vamos ante ellos con el poder del Espíritu Santo, la gente de fe se mete en la candela, solo así podremos apagarla.

¿Te sientes débil ante el problema? no eres el único, los grandes hombres de fe también se sintieron así, pero las fuerzas las sacaron de la debilidad, ellos decidieron salir adelante con las pocas fuerzas que tenían y Dios se las aumentó, la fuerza viene cuando decidimos seguir a pesar de las debilidades, los hombres de Dios se hicieron fuertes en la debilidad, en plena batalla se hicieron fuertes, tu milagro está en la batalla. No hay ninguno que haya dejado todo por Dios y que no le recompense cien veces más en esta tierra y en la vida eterna, nuestra esperanza tiene grande galardón.  Los hombres de fe no le dieron la espalda a la adversidad continuaron allí. Dile al problema Dios da fuerzas al débil y multiplica al que no tiene ninguna. Muchos creyentes quieren huir del problema y con ello están huyendo del milagro, los dolores anuncian el nacimiento de un milagro, y Dios no permitirá que nadie toque la niña de sus ojos, toda la Iglesia en Venezuela está en angustia y Juan vio a todo el cuerpo de Cristo en angustia, pero eran dolores de alumbramiento, no para muerte.

Apocalipsis 12:2-4: “Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese”.

El dragón siempre representa a Satanás. No estamos bregando con demonios pequeños sino con el mismo infierno y por ello es tiempo de buscar a Dios como nunca antes lo habíamos hecho. Dice la Biblia que su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono, así como esta aflicción es para vida. En las adversidades se formó la fe de los grandes hombres pero debes saber que no serás probado más allá de lo que no puedas resistir y que tu problema tiene solución.