La aflicción trae la gloria


Dios es movido a atender, cuando el pueblo clama a causa del dolor en su corazón, capta el alma del pueblo y corre a su ayuda. La aflicción es lo que trae la gloria de Dios. Siempre que sufrimos Dios es movido a darnos lo que esperamos de Él. Al pueblo de Dios todas las cosas le ayudan a bien.

1 Pedro 4:12-19

Hacer el bien con mayor fe y anhelo, aviva nuestra esperanza. El pueblo de Dios es la respuesta del cielo para el momento que vivimos hoy. Dios está con su pueblo en medio de las pruebas y nos lleva a ser los que mostremos al mundo esperanza. No tenemos que sorprendernos por la prueba de fuego por la que pasamos pues es parte de lo que Dios ha permitido para mostrar Su gloria.

Dios nos ha dado autoridad para combatir cualquier adversidad. No podemos olvidar que nuestra posición espiritual es de poder. Cualquier circunstancia que venga traerá el Reino de Dios a nuestra vida. No existe el evangelio sin sufrimiento, batalla o combate, no existe tal cosa. Eso es el fin de tener un Dios de milagros, el que nos lleve a alcanzar lo que es para nosotros, pero es necesario pelear la buena batalla de la fe, en el poder y autoridad que nos ha dado Cristo.

Hay una iglesia en este país llena de poder y fe, con la palabra de Dios en su boca, que conseguirá conquistar y ganar lo que Dios ha dispuesto ya, para nosotros. Tenemos que comenzar a ver la aflicción como algo necesario que nos llevará a la victoria, pues no son comparables con la gloria que está por venir. Nuestra decisión debe ser volver a los fundamentos, no distraernos en la queja, sino enfrentar la aflicción aferrados a Dios.

Lo único que tenemos que hacer es acercarnos a Dios con fe, creyendo que todo lo que necesitamos ya está en el cielo y solo debemos buscar en Dios lo que necesitamos en la tierra. Para muchos las tribulaciones pasan rápido, pero para otros son eternas, lo que determina ese tiempo es tu fe. La iglesia tiene que determinarse en fe, y no debemos dejar que la realidad se convierta en la verdad que mueve nuestra fe.

Es en este momento que debemos buscar más de Dios, hablar la Palabra de vida, no sorprendernos porque nuestra fe tiene que ser probada. Debemos aceptar que es necesario pasar por este tiempo de pruebas para poder alcanzar la victoria.

1 Pedro 1:3-12

La garantía de que esto va a mejorar es la resurrección de Cristo quien resucitó e intercede por nosotros, Él es la esperanza viva. Ya la victoria en Venezuela está asegurada para nosotros por medio de la fe en el Hijo de Dios, que da vida a todo lo muerto. La adversidad es necesaria para que la gloria de Dios se manifieste. No importa lo que esté pasando en tu vida, todo es una oportunidad para que esa gloria se manifieste. Somos guardados por el poder de Dios mediante nuestra fe.

Dios quiere formar en nosotros una fe sólida, para todas las pruebas, por eso estas son diversas. Para ser un creyente que se enfrente a todo y alcance victorias, es necesario caminar un camino de aflicciones, que pasaremos encaminados con el consejo divino, haciendo la voluntad de Dios, guiados por la fe. Lo que Dios te diga será determinante para tu victoria o tu derrota, si lo escuchas será victoria, pero si no lo escuchas será derrota. El que te acerques a Dios vale más que el oro, y es la única garantía de éxito.

Nosotros debemos permitir que las pruebas vengan, y confiar en que Dios estará con nosotros todo el camino y al final nos dará la victoria.

Salmos 4:1

En este tiempo todas las promesas de Dios están siendo activadas para nosotros. Aprovechemos este tiempo para ampliarnos y prepararnos para las maravillas de Dios que están a punto de llegar a nuestra vida. No permitas que el diablo te destruya los fundamentos, guarda la palabra de Dios y espera en fe, porque los que confían en Dios nunca serán avergonzados.